El Ministerio de Educación, a cargo de José Antonio Chang., estableció que acumular más de tres tardanzas injustificadas por bimestre y emplear inadecuadamente teléfonos o equipos electrónicos constituirán faltas graves en las escuelas públicas.
La propuesta fue presentada durante una ceremonia encabezada por la presidenta Keiko Fujimori en el colegio Felipe Santiago Estenos, en Chaclacayo. Según el titular del sector, las nuevas disposiciones buscan establecer reglas claras para fortalecer la convivencia escolar y reforzar la autoridad de directores y docentes.
Entre las conductas tipificadas como faltas graves figuran los daños a la propiedad escolar, la reincidencia en tres o más faltas leves durante el año, las agresiones físicas leves sin lesiones, las agresiones psicológicas y la posesión o el consumo de sustancias prohibidas.
La lista incluye, además, la presentación de justificativos simples adulterados, las conductas que vulneren la intimidad, dignidad o integridad de los estudiantes, los retos que promuevan acciones peligrosas o humillantes y los actos que atenten contra la imagen institucional.
¿Qué conductas serán consideradas faltas muy graves?
En el nivel más severo se ubican las conductas consideradas como muy graves, las que están referidas al acoso escolar, la violencia sexual, la extorsión, la coacción, los cobros de cupos, los actos de odio, la apología de la violencia, el hurto o robo y la discriminación.
También se consideran faltas muy graves el uso de artefactos incendiarios o explosivos, la posesión o utilización de armas u objetos punzocortantes, la falsificación de documentos oficiales, el fraude en evaluaciones y la difusión de información privada.
La clasificación comprende, asimismo, la promoción o venta de sustancias prohibidas y la organización de actividades delictivas o apuestas.
Por otro lado, entre las conductas calificadas como leves están: distraerse durante las clases, no prestar atención o interrumpir a otros compañeros.
Sanciones a los estudiantes
Ante una infracción, el personal educativo deberá intervenir para detener la conducta y proteger a los integrantes de la comunidad escolar. Además, tendrá que registrar lo sucedido e informar al director en un plazo máximo de 24 horas cuando se trate de una falta grave o muy grave.
Los padres de familia serán informados y las medidas que se adopten deberán considerar la gravedad de los hechos, la edad del estudiante, sus antecedentes de conducta, el contexto y el daño ocasionado.
Para las faltas leves se contemplan sanciones como amonestaciones verbales o escritas, la reparación del daño, la restricción temporal en ciertas actividades y la separación del aula; mientras que, en los casos más graves, el director podrá disponer medidas más severas como la suspensión de hasta tres días hábiles, la matrícula condicional o la separación definitiva del colegio.
¿Qué pasa con los estudiantes sancionados?
Chang precisó que los estudiantes separados definitivamente podrán continuar sus estudios mediante una modalidad híbrida a cargo de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL). Esta incluirá enseñanza curricular virtual, atención presencial orientada a su reinserción educativa y social, y apoyo psicológico para los estudiantes y sus familias.
Cuando los hechos constituyan una presunta infracción penal, deberán ser comunicados a la comisaría o a la Fiscalía correspondiente.
El ministro de Educación señaló que los nuevos lineamientos se encuentran en prepublicación para recibir aportes de la sociedad civil y especialistas; una vez oficializada la norma, los colegios dispondrán de 30 días para adaptar sus documentos de gestión.


