Talsa Grape Farms, la operación de uva de mesa de Talsa, empresa del Grupo Rocío, prevé adelantar entre 15 y 20 días el inicio de la cosecha en sus campos de Ica para la campaña 2026/2027. La compañía espera comenzar la vendimia durante la segunda quincena de noviembre.
“Esta temporada nos enfrentamos a una gran incertidumbre debido al posible impacto de el Fenómeno El Niño en Sudamérica y a la incertidumbre sobre cuándo finalizará la cosecha en el hemisferio norte”, afirmó Arturo Hoffmann, director comercial de Grupo Talsa, en entrevista con Fruitnet.
El ejecutivo indicó que las temperaturas en Perú se encuentran al menos 3 °C por encima de los registros históricos mínimos y máximos, lo que afecta el desarrollo de la fruta tanto en el norte como en el sur del país. A ello se suma que las cosechas de California, Italia y España se están adelantando, lo que complica la planificación de la campaña.
Apuesta por cosecha de marzo y abril
Talsa también prevé un adelanto de la cosecha en Pisco, aunque todavía no lo da por confirmado. En esa zona, la vendimia está programada desde fines de febrero hasta fines de abril. La empresa busca aprovechar ese periodo para mantener una oferta comercial durante cinco meses consecutivos.
“Talsa Grape Farms es una de las pocas empresas que aprovecha el período de cosecha de marzo a abril en Perú”, sostuvo Hoffmann. El ejecutivo advirtió que trabajar en esos meses exige elegir cuidadosamente la ubicación de los viñedos para reducir el riesgo de lluvias antes de la cosecha.
La estrategia productiva, según Hoffman, también contempla trabajar con empresas de mejoramiento genético para desarrollar variedades que aporten valor a sus clientes.
Arancel de EE.UU. impulsa búsqueda de mercados
En el frente comercial, Talsa busca alternativas fuera de Estados Unidos tras el arancel de 12.5% impuesto por este país. Sin embargo, reducir su exposición a ese mercado será difícil. “Dado que es nuestro mercado más importante y tenemos compromisos de suministro con los minoristas, será difícil reducir la proporción de fruta destinada a ese mercado por debajo del 40%”, indicó Hoffmann.
Europa aparece como una alternativa para ampliar las ventas. El ejecutivo señaló que existe potencial para desarrollar ese destino, especialmente con variedades blancas sin semillas, siempre que la empresa pueda ofrecer la calidad y los formatos de envasado que requieren los clientes minoristas y mayoristas.
“Somos altamente competitivos durante el periodo de noviembre a mayo”, afirmó Hoffmann al referirse a la oferta peruana en Europa. La compañía busca identificar canales y socios estratégicos para comercializar sus variedades durante esos meses.
China también figura entre los mercados en los que Talsa busca crecer, pese a que actualmente tiene un peso reducido para la uva peruana. “Nos encantaría que China tuviera un papel más importante en nuestra cartera de exportaciones”, afirmó Hoffmann. La compañía apunta así a diversificar sus destinos y aprovechar nuevas oportunidades comerciales.


