El presidente del Congreso, Miguel Torres, reconoció dificultades en el funcionamiento del Parlamento durante sus primeros cien días de gestión y admitió que no se ha tenido la suficiente agilidad para resolver los problemas surgidos con la implementación de la bicameralidad.
No obstante, sostuvo que las tensiones entre diputados y senadores son parte de un proceso de adaptación institucional.
Durante sus declaraciones, el también presidente del Senado dijo que el retorno a un sistema bicameral, después de tres décadas, supone desafíos para el funcionamiento del Poder Legislativo y reconoció que la autocrítica debe centrarse en la capacidad de respuesta frente a las dificultades que se han presentado.
“La autocrítica va desde el punto de vista de no haber podido ser lo más ágiles posible para solucionarlos”, manifestó.
El titular del Parlamento consideró que las tensiones y diferencias entre ambas cámaras continuarán, pero sostuvo que no deben generar temor. En esa línea, planteó la necesidad de abrir una discusión sobre los posibles ajustes que requiere el modelo bicameral para alcanzar un funcionamiento adecuado.
Asimismo, puso como ejemplo la emisión de la fe de erratas relacionada con la ley de delegación de facultades legislativas al Ejecutivo, luego de que se advirtiera un error al no consignar que la aprobación correspondía a todo el Congreso.
“Si hay cosas que tenemos que corregir, no tendremos la menor duda de hacerlo”, afirmó.
Finalmente, Torres reiteró que uno de los principales objetivos de su gestión es lograr que la bicameralidad fluya y permita brindar estabilidad, predictibilidad y confianza a la ciudadanía.


