El exjefe militar israelí y líder opositor Gadi Eisenkot recibió el respaldo de los partidos árabes para intentar formar el próximo Gobierno de Israel. La Lista Conjunta anunció que recomendará formalmente su candidatura ante el presidente Isaac Herzog, quien mantiene consultas con las distintas fuerzas políticas tras las elecciones generales.
Con el apoyo de estas agrupaciones, Eisenkot podría reunir 67 respaldos en la Knesset, el Parlamento israelí, donde se necesitan 61 escaños para alcanzar la mayoría. Este escenario complica las aspiraciones de Benjamin Netanyahu de continuar como primer ministro, ya que su bloque cuenta con 53 legisladores.
Los partidos árabes respaldan a Gadi Eisenkot para formar Gobierno
La Lista Conjunta, una alianza de partidos liderados por árabes, anunció que comunicará al presidente Isaac Herzog su decisión de recomendar a Eisenkot para recibir el encargo de formar una nueva administración. La agrupación obtuvo 19 escaños en las elecciones de la semana anterior, su mayor resultado hasta la fecha, y cuenta con 11 legisladores que respaldarán al dirigente opositor.
A este apoyo se suma Ra'am, partido liderado por árabes que consiguió ocho escaños y también anunció que recomendará a Eisenkot. Con ambas agrupaciones, el opositor podría alcanzar 67 respaldos parlamentarios, seis más de los 61 necesarios para conseguir la mayoría en la Knesset, integrada por 120 miembros.
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Netanyahu pierde apoyos y enfrenta dificultades para continuar en el poder
El bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu cuenta con 53 escaños, pero podría perder respaldos debido al distanciamiento de Degel HaTorah, facción que controla cuatro de los siete legisladores del partido Judaísmo Unido de la Torá. La agrupación anunció que no recomendará a ninguno de los candidatos, en medio de sus diferencias con el Gobierno por una propuesta para eximir a los hombres ultraortodoxos haredíes del servicio militar.
La tensión también se extiende a la posible alianza entre la oposición y los partidos árabes. Netanyahu y el Likud cuestionaron esa cooperación y calificaron de "peligrosa para Israel" la participación de estas agrupaciones en un eventual gobierno opositor. El primer ministro también ha acusado a los partidos árabes de fraude electoral, aunque no presentó pruebas que respaldaran sus señalamientos, según la información publicada.


