Desde el domingo 18 han circulado rumores sobre la presunta muerte de Kim Jong-un, en los que se mencionaba que el líder supremo de Corea del Norte había sufrido una hemorragia cerebral y tuvo que ser llevado de emergencia a China.
El gobierno norcoreano ha desmentido esta información mostrando varias fotografías del dictador recorriendo una exhibición de productos textiles y calzado junto a Kim Ju-ae y Ri Sol-ju, su hija y esposa, respectivamente.
La KCNA, agencia informativa del hermético país asiático, indicó que dichas imágenes corresponden al último fin de semana, aunque esta afirmación no se pudo constatar por medios externos.
Pese a lo anterior, la falta de evidencia alrededor de los reportes del deceso del mandatario y el hecho de que ningún medio relevante de Asia diera esta información como cierta, contribuyeron a desestimar las murmuraciones.
El origen de la supuesta noticia provino de Wanjun Xie, disidente chino afincado en Estados Unidos, quien señaló el lunes 19 que Kim sufrió un derrame que forzó su traslado a Beijing porque el sistema sanitario norcoreano no tenía los medios técnicos para atenderlo, lo cual acabó con su fallecimiento a causa del incidente.
No se trata de la primera vez que circulan informaciones no comprobadas sobre el deceso de Kim Jong-un. Desde abril del 2020 se pueden rastrear comentarios de este tipo circulando.
Por entonces, diversas publicaciones de redes sociales e incluso algunos medios como “TMZ” hicieron eco sobre la desaparición física del líder de Corea del Norte tras una operación, cotilleo reforzado por el hecho de que Kim Jong-un se había ausentado de las celebraciones por el aniversario del nacimiento de Kim Il-sung, su abuelo y fundador del régimen.
La especulación se prolongó por algunos días hasta que los medios oficiales de Pyongyang publicaron imágenes de su líder inaugurando una fábrica.
En agosto de ese mismo año también se dijo que Kim Jong-un había caído en coma y que su hermana había tomado el control efectivo del Estado, mientras que en octubre del 2021 se especuló con que el dictador tendría problemas de salud severos luego de que mostrara una inesperada pérdida de peso de unos 20 kilos
Secretismo e interés
El director del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad de San Marcos (UNMSM), Carlos Aquino, considera que los recientes rumores alrededor del líder supremo norcoreano son probablemente atribuibles a un afán de protagonismo de Wanjun Xie.
El académico refiere que es poco probable que esta clase de bulos surjan de las labores de inteligencia de los países que rodean a Corea del Norte porque no suponen ningún beneficio práctico.
“No creo que las agencias de inteligencia de países cercanos como Corea del Sur, Japón o China tengan interés por crear rumores de este tipo. Ningún medio serio de estos estados rebotó esta noticia y si lo hizo fue diciendo que se trataba de rumores sin ningún fundamento”, comenta el especialista a El Comercio.
El docente de la UNMSM explica que la proliferación de estos rumores puede explicarse por la curiosidad que genera un país con tanto secretismo. Esa reserva extrema se muestra en las actividades oficiales del jefe de Estado norcoreano, que busca camuflar de forma obsesiva cualquier vestigio sobre su salud, principal alimento para los rumores alrededor de su estado.
“Kim Jong-un no deja huellas: tras sentarse en un lugar, llegan sus asistentes para limpiar cualquier rastro de sudor y sus huellas digitales. En los hoteles donde se aloja, sus guardaespaldas incluso recogen sus heces y orina”, cuenta Aquino.
El hermetismo de Kim también queda de manifiesto en sus pocas actividades oficiales en el exterior, pues a lo largo de sus 15 años de mandato solo ha realizado una cantidad de viajes diplomáticos que se pueden contar con los dedos de las manos.
Estos desplazamientos están condicionados, en parte, por las sanciones internacionales, pero también por el celo del dictador en materia de seguridad, habiendo sido la mayoría de estos recorridos hacia China y Rusia, socios estratégicos del régimen norcoreano. El país presidido por Xi Jinping ha sido el principal foco de la actividad migratoria del autócrata de Pyongyang, pues hasta el gigante asiático se ha desplazado hasta en seis ocasiones.
Se sabe que Kim prefiere desplazarse al extranjero en tren por motivos de seguridad, así que su historial como gobernante tiene muy pocos viajes aéreos al exterior.
Si bien hay quienes adjudican ello a una fobia a los vuelos heredada de Kim Jong-il, su padre y antecesor, en el caso del actual dictador norcoreano este rechazo a los aviones se debe a un afán por controlar a plenitud su aparato de seguridad.
Dudas más severas
Independientemente de los rumores, las preocupaciones alrededor de la salud de Kim Jong-un tienen sustento real y son motivo de seguimiento exhaustivo por parte de otros gobiernos de la región. Más allá de los intentos por mitigar cualquier filtración ligada al estado vital del mandatario, los norcoreanos no han podido impedir que los actores exteriores tengan una idea aproximada sobre su condición.
Semanas atrás, parlamentarios de Corea del Sur hicieron público un informe de su Servicio Nacional de Inteligencia (SNI) en el que se clasificaba el estado del autócrata norcoreano como “obesidad mórbida”.
El SNI surcoreano situaba el peso de Kim en unos 140 kg, excesivos para su estatura de 1.70 m —que sería menor según algunas estimaciones— y que plantean serias interrogantes sobre su condición.
A esa referencia se ha añadido el seguimiento de las compras de fármacos que hacen funcionarios norcoreanos en el exterior, lo que ha llevado a las agencias de inteligencia y analistas a deducir que Kim padecería de diabetes de tipo 2, gota, dolores articulares y problemas de sueño. También se cree que tendría dependencia al tabaco y predilección por las bebidas alcohólicas de alto grado.
“Que muera por una complicación como la que disparó el reciente rumor no sería nada raro, teniendo en cuenta que su familia también ha sufrido de problemas similares. Su padre murió justamente de un ataque cardíaco”, comenta al respecto Carlos Aquino.
Kim Jong-il tuvo una historia clínica bastante parecida a la que se atribuye a su hijo, siendo obeso, con diabetes, hipertensión e incluso cirrosis. Kim Il-sung, fundador de la dinastía norcoreana, también padeció males similares y falleció por la misma causa.
A la luz de esos antecedentes y la data actual, el deceso repentino de Kim Jong-un es un escenario posible que genera genuina preocupación geopolítica. “Corea del Norte no es cualquier país pequeño, es uno que tiene la bomba atómica y ahora mismo está ayudando a Rusia en su guerra contra Ucrania”, refiere Aquino.
De momento, el dictador no ha designado formalmente un sucesor, pero la narrativa estatal apunta hacia su hija como futura líder suprema. El cambio ha sido sutil, aunque relevante: Kim Ju-ae ha pasado de ser denominada en las actividades oficiales como la “amada hija” del líder a ser llamada “gran guía”, calificativo reservado para los gobernantes.
El problema de dicha proyección es que el mando de un país retóricamente agresivo y con armamento nuclear recaería sobre una niña de aproximadamente 13 años, lo que genera gran incertidumbre.
Con tal perspectiva, parte de las miradas se han dirigido a Kim Yo-jong, hermana menor de Kim Jong-un y subdirectora del Departamento de Propaganda y Agitación del Partido del Trabajo, que controla el Estado. Se trata de la otra gran figura femenina del régimen norcoreano y, por derecho propio, una de las más importantes jerarcas del estado.
Bajo la perspectiva de Carlos Aquino, Kim Yo-jong apuntaría a ser una figura de regencia ante una partida prematura de su hermano, gracias a su experiencia y conocimiento del aparato estatal de la dictadura.
En esa línea, centros de pensamiento como el Stimson Center han barajado la posibilidad de que Kim Jong-un haya otorgado protagonismo a su hermana para reforzar la imagen de liderazgo femenino en un país sumamente acostumbrado a la autoridad masculina.
Aquino comparte en buena medida esa opinión, indicando que no hay un obstáculo legal para que una mujer asuma el mando de Corea del Norte, pero asegura que la gran garantía de que el poder pueda pasar a las mujeres de la familia Kim es el poder “absoluto” del clan al interior de la nación asiática.
“Es una dinastía familiar y es obvio que esta va a continuar, aunque para los intereses de Kim lo ideal sería que el sucesor fuera un niño, por tratarse de una sociedad patriarcal, donde no es común que una mujer asuma el liderazgo. Sin embargo, la sucesión femenina no es algo que la Constitución norcoreana prohíba”, subraya el académico.
“El poder de la familia Kim es absoluto en Corea del Norte y Kim Jong-un es visto casi como un dios. Quizá haya sectores de una línea más machista a los que esto no agrade, pero la sucesora será alguien de sangre Kim y la idea de que se mantenga ese linaje va a prevalecer sobre cualquier otra oposición eventual”, agrega el docente de San Marcos.
Independientemente de lo anterior, una eventual transición norcoreana liderada por Kim Yo-jong abre otros frentes de intranquilidad, debido a que se trata de una de las personalidades con la retórica más belicosa al interior del régimen comunista.
La hermana del autócrata no ha tenido inconveniente en declarar que, ante cualquier enfrentamiento con su vecino meridional, “la fuerza de combate nuclear norcoreana tendrá que cumplir su deber y Corea del Sur sufrirá un destino miserable que no será otro que la destrucción total”.
En otros mensajes, la funcionaria norcoreana llamó “senil” al expresidente estadounidense Joe Biden y calificó de “perros de Estados Unidos” a los surcoreanos y a otros países como Ucrania .
A pesar de la virulencia de estos mensajes, Carlos Aquino sostiene que es poco probable que la elocuencia de Kim Yo-jong se traduzca en un accionar acorde desde una posición de mayor poder, porque la hermana del líder supremo tiene clara la implicancia de cualquier conflicto militar para un país que enfrenta limitaciones para su propia subsistencia, muy dependiente de Rusia y China en materia energética y alimentaria.
“Una cosa es la retórica y otra cosa es la realidad. Seguro que Kim Yo-jong va a continuar con esta agresividad discursiva para afianzar el poder y allanar el camino a Kim Ju-ae, pero de ahí a que pase a la acción es otra historia, ello tendría implicancias de otro nivel”, sentencia el docente universitario.
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