Noviembre llegará con una agenda llena de fenómenos astronómicos que podrán observarse desde distintos puntos del planeta. Durante el mes habrá tres lluvias de meteoros, una superluna y aparentes encuentros entre varios planetas y la Luna. Además, quienes disfrutan de la observación del cielo tendrán oportunidades para localizar galaxias, nebulosas y planetas como Mercurio, Venus, Júpiter y Urano. Las condiciones de visibilidad dependerán de la ubicación, el clima y la contaminación lumínica.
Uno de los primeros eventos ocurrirá durante las noches del 2 y 3 de noviembre, cuando la Luna, Marte y Júpiter parecerán formar una línea en el cielo, cerca del horizonte oriental alrededor de la medianoche. Los tres cuerpos celestes se elevarán progresivamente hasta el amanecer. Asimismo, será posible localizar a Régulo, la estrella más brillante de la constelación de Leo, situada debajo de ellos.
Con binoculares o un telescopio, los observadores podrán buscar además el cúmulo del Pesebre, un conjunto de aproximadamente 1.000 estrellas ubicado en la constelación de Cáncer.
Tres lluvias de meteoros iluminarán el cielo
National Geographic señala que una de las protagonistas del mes serán las lluvias de meteoros Táuridas del Sur y Táuridas del Norte, cuyos máximos se esperan durante las noches del 4 al 5 y del 11 al 12 de noviembre, respectivamente. Cada una produce alrededor de cinco meteoros por hora, aunque ambas son conocidas por sus meteoros lentos y brillantes, capaces de generar espectaculares bolas de fuego. La observación será más favorable después de la medianoche, cuando la constelación de Tauro alcance una mayor altura en el cielo. Estos fenómenos pueden observarse tanto desde el hemisferio norte como desde el sur.
La Luna nueva del 9 de noviembre ofrecerá otra oportunidad para contemplar objetos astronómicos difíciles de distinguir cuando el cielo está iluminado. Durante esa noche y los días cercanos será más sencillo buscar la nebulosa de Orión y la galaxia de Andrómeda, especialmente en lugares alejados de las luces de las ciudades.
Más adelante, la lluvia de meteoros Leónidas alcanzará su punto máximo entre las noches del 17 y 18 de noviembre. Este fenómeno se caracteriza por sus meteoros veloces y luminosos, con la posibilidad de ofrecer hasta una docena de meteoros por hora en condiciones favorables. Lo recomendable es observar desde un espacio abierto y esperar hasta después de la medianoche.
Desfile de planetas y una superluna en noviembre
Entre el 14 y el 16 de noviembre, los aficionados a la astronomía podrán buscar una alineación aparente de varios planetas antes del amanecer. Marte y Júpiter aparecerán muy próximos entre sí en el cielo, mientras que Mercurio y Venus podrán verse sobre el horizonte sureste antes de la salida del Sol. Urano también estará presente, aunque para distinguirlo será recomendable utilizar binoculares potentes o un telescopio. El 30 de noviembre, la Luna y Régulo se sumarán a la escena junto a Marte y Júpiter.
Mercurio alcanzará su máxima elongación occidental el 20 de noviembre, una posición que favorecerá su observación antes del amanecer. El planeta suele resultar difícil de localizar porque permanece relativamente cerca del Sol en el cielo, pero durante estos días aparecerá más separado visualmente de él.
La recomendación es buscarlo sobre el horizonte sureste, cerca de Venus, durante las mañanas previas y posteriores a esa fecha. Es importante guardar los instrumentos ópticos antes de que salga el Sol para evitar daños oculares.
El evento más destacado del mes llegará el 24 de noviembre con la superluna llena del castor, la primera desde enero de 2026. Este fenómeno ocurre cuando la Luna llena coincide con una posición cercana al punto de su órbita más próximo a la Tierra, por lo que puede parecer más grande y brillante de lo habitual.
En comparación con una Luna llena situada en el punto más lejano de su órbita, puede verse hasta un 14 % más grande y un 30 % más brillante. Para disfrutarla, conviene observarla durante su salida por el horizonte, cuando la llamada ilusión lunar puede hacer que parezca todavía más grande y adquiera tonalidades anaranjadas.
Urano también tendrá su momento de protagonismo
El calendario astronómico concluirá con Urano en oposición, entre el 25 y el 26 de noviembre. Esto significa que el planeta estará situado en el lado opuesto al Sol desde la perspectiva terrestre, una configuración que favorece su observación durante la noche. Debido a su gran distancia, de aproximadamente 2.700 millones de kilómetros de la Tierra, será más fácil localizarlo con un telescopio o unos buenos binoculares. Una referencia útil para buscarlo será el cúmulo estelar de las Pléyades.
Para aprovechar estos eventos, los especialistas recomiendan elegir lugares con cielos despejados, poca iluminación artificial y un horizonte sin obstáculos.


