En 1825, el guayabo de fresa llegó a Hawái desde Brasil con una finalidad muy distinta a la que tiene hoy: servir como recurso para alimentar a la población. Dos siglos después, la especie se convirtió en una de las plantas invasoras más problemáticas del archipiélago.
Su expansión por los bosques hawaianos amenaza a la vegetación nativa y ya alcanza unas 475.000 hectáreas. Para enfrentar el problema, los investigadores desarrollaron una estrategia que combina drones capaces de llegar a zonas difíciles con un insecto que ataca específicamente a esta planta.
Drones para combatir una especie invasora en los bosques de Hawái
Eliminar el guayabo de fresa directamente sobre el terreno puede ser lento y complicado, especialmente en bosques densos y zonas montañosas sin caminos. Por eso, se probaron drones capaces de lanzar pequeñas unidades con el agente de control biológico sobre los árboles.
En un ensayo realizado con 129 árboles, el dron tardó apenas 2,8 minutos en tratar cada ejemplar, frente a los 12 minutos del método manual. Aunque la técnica terrestre fue más precisa, el sistema aéreo redujo el tiempo de tratamiento aproximadamente un 77% y permitió intervenir en lugares de difícil acceso.
El insecto que ayuda a frenar la expansión del árbol
La estrategia no depende únicamente de la tecnología. Los investigadores utilizan Tectococcus ovatus, un pequeño insecto originario del país sudamericanoque se alimenta exclusivamente del guayabo de fresa y que fue introducido en Hawái en 2012 como agente de control biológico.
El insecto provoca la aparición de agallas en las hojas y puede establecerse progresivamente sobre nuevos árboles. En una zona de prueba, las agallas pasaron de estar presentes en el 23,1 % de los árboles en 2021 al 100 % en 2024, mostrando el potencial del control biológico para frenar esta especie invasora.
