Al igual que en el Gobierno nacional, en los municipios también se ha elevado fuertemente el gasto relacionado a planillas. Solo en los últimos 10 años, la categoría referente al pago en sueldos y beneficios a los trabajadores de las municipalidades en el país se triplicó.
Los datos de transparencia económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) analizados por Gestión mostraron que los recursos asignados al gasto de las municipalidades en personal y obligaciones sociales creció 197% en la última década al pasar de S/ 2,671 millones en 2016 a S/ 7,933 millones en 2026.
Si bien actualmente esto representa en promedio cerca del 14% del presupuesto municipal total, este porcentaje es equivalente a más del doble del peso que tenía en 2016.
El salto de 2024
La evolución mostró un punto de quiebre en 2024. Hasta 2023, el gasto municipal en personal se ubicaba en S/ 3,845 millones, pero al año siguiente pasó a S/ 6,788 millones, lo que significó un incremento de 76.5%.
Este aumento del gasto no se debió totalmente a un aumento generalizado en los sueldos. Víctor Fuentes, gerente central de Economía del Instituto Peruano de Economía (IPE), precisó que este impulso está asociado a un cambio en la clasificación presupuestal de los trabajadores bajo Contratación Administrativa de Servicios (CAS) que se produjo en 2024.
“El gran cambio es que, en 2024, entran los trabajadores CAS a planilla, con lo que pasan de formar parte del gasto en la categoría de bienes y servicios a la de personal. El otro componente tiene que ver con la aprobación de la negociación colectiva descentralizada”, indicó a Gestión.
Por ello, según estimaciones realizadas por IPE, si se considera también el gasto en CAS de los años anteriores, la evolución resulta menos abrupta. Contando esa categoría, el gasto en personal y CAS habría pasado de S/ 6,034 millones en 2023 a S/ 6,789 millones en 2024, es decir, un aumentó de 12.5% a nivel nominal y de 9.8% ajustado a la inflación.
En ese sentido, se observó que, luego de ese año, el crecimiento continuó a tasas menores. En 2025, el presupuesto designado para este gasto aumentó 9.2%, hasta los S/ 7,410 millones, mientras que, para 2026, avanzó en 7.1%, llegando a los S/ 7,933 millones.
De esta manera, considerando el pago a trabajadores CAS, el IPE estimó que el gasto en personal aumentó cerca de 86% a nivel nominal, es decir, casi se duplicó durante los últimos 10 años.
Asimismo, al contar el gasto en personal y CAS, indicó que el peso de las remuneraciones se mantiene, actualmente, en alrededor del 13% del presupuesto municipal, por encima de lo que representaba antes de 2024.
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¿Es un aumento adecuado del gasto?
Si bien señaló que los trabajadores en la planilla de los municipios son necesarios para prestar servicios y cumplir las funciones de los gobiernos locales, Carlos Casas, profesor e investigador de la Universidad del Pacífico (UP), recordó que el problema aparece cuando el aumento del gasto no viene acompañado de una mejora en los servicios.
“La generación de más servicios implica una función de producción que implica más recursos, pero también más personal. Si se contrata personal para que hagan esas tareas, todo esto redunda en una mejora en la calidad del servicio. Pero si no ha mejorado absolutamente nada la calidad del servicio y solo se está duplicando los sueldos a la gente que está allí por presiones políticas o por pagar favores políticos, eso es totalmente reprobable”, refirió.
De hecho, un reciente sondeo de Lima Cómo Vamos, realizada a fines de 2025, mostró que solo el 29% de los ciudadanos de Lima Metropolitana y Callao está satisfecho con la ciudad como lugar para vivir.
En el caso de servicios, seis de cada 10 ciudadanos se declaró insatisfecho con el transporte público, más de la mitad con el estado de las calles y plazas y un 46.8% con los parques y áreas verdes.
“Así como lo veo no hay ningún justificante para que los sueldos hayan subido en la proporción que han subido”, añadió Casas.
No todas las municipalidades enfrentan la misma presión
La situación cambia cuando se observa el gasto por municipalidad. Los datos de algunas de las principales ciudades presentaron que el peso del personal es muy diferente entre municipios.
Por ejemplo, en Lima Metropolitana se observó que el gasto en personal y obligaciones sociales del municipio pasó de S/ 197.8 millones en 2023 a S/368 millones en 2026, un aumento de alrededor de 86%. En tanto, en Trujillo creció cerca de 90% al pasar de S/ 56.3 millones a S/106.9 millones en los últimos años.
El caso de Arequipa mostró una situación distinta. El gasto en personal solo creció en 25.5% de 2023 a 2026, pero tiene un peso mucho mayor dentro de su presupuesto, representando el 34.1% de los recursos.
Esto no significa necesariamente que Arequipa tenga una planilla sobredimensionada. Casas explicó que no existe un porcentaje que pueda considerarse adecuado para todas las municipalidades. El nivel, precisó, depende de factores como el tamaño de la municipalidad, la población que atiende y los recursos que necesita para inversión y servicios.
Lo que sí genera preocupación entre los especialistas es que eventualmente una mayor planilla termine convirtiéndose en un gasto difícil de reducir.
En ese sentido, Fuentes consideró que parte de la solución pasa por contar con equipos técnicos más estables. Como se recuerda, el próximo año ingresarán nuevas autoridades y los cambios de autoridades suelen venir acompañados de reemplazos en los puestos de confianza y en los equipos directivos, lo que puede afectar la continuidad de las políticas y proyectos, subrayó.
