BTS ya está en Lima. El grupo surcoreano llegó al Perú después de sus conciertos en Bogotá y se prepara para reencontrarse con sus seguidores en tres presentaciones en el Estadio San Marcos, programadas para este 7, 9 y 10 de octubre. Es el regreso a los escenarios de una agrupación que estuvo varios años condicionada por una obligación que también puede cambiar la carrera de un futbolista en Corea del Sur: el servicio militar.
Los siete integrantes de BTS tuvieron que cumplir con el servicio militar obligatorio. Jin fue el primero en ingresar en diciembre de 2022 y Suga, el último en completar su obligación, lo hizo en junio de 2025. Durante ese periodo, el grupo puso en pausa sus actividades como conjunto. Ahora, con todos sus integrantes nuevamente disponibles, inició su gira mundial ARIRANG, que tiene a Lima como una de sus paradas.
Y justamente ahí aparece una particular historia con el fútbol. Mientras BTS tuvo que cumplir con la obligación militar, los integrantes de la selección Sub-23 de Corea del Sur encontraron una manera de evitarla: ganar la medalla de oro en los Juegos Asiáticos. El último sábado, el equipo surcoreano derrotó 1-0 a Japón en la final de Aichi-Nagoya 2026 y consiguió por cuarta edición consecutiva el título, después de los campeonatos obtenidos en 2014, 2018 y 2022.
El triunfo tuvo un premio que iba mucho más allá de una medalla. De los 23 futbolistas convocados, 20 obtuvieron el beneficio de exención del servicio militar porque todavía tenían pendiente esa obligación. Los otros tres ya la habían cumplido. Así, jugadores que desarrollan sus carreras en Europa, como Bae Jun-ho, Yang Hyeon-jun, Yang Min-hyuk, Kim Ji-soo o el propio autor del gol de la final, Eom Ji-sung, podrán continuar sus carreras sin la interrupción que supone el servicio militar convencional.
La historia tiene un antecedente todavía más famoso: Heung-min Son. En 2018, el atacante del Tottenham fue uno de los jugadores mayores de 23 años convocados por Corea del Sur para los Juegos Asiáticos de Indonesia. Su equipo derrotó 2-1 a Japón en la final y Son consiguió así evitar los 21 meses de servicio militar que podían interrumpir su carrera en Inglaterra. En lugar de cumplir ese periodo completo, los campeones deben realizar un entrenamiento militar básico de cuatro semanas.
🇰🇷🥵 La felicidad de los jugadores de Corea del Sur Sub-23 por obtener el título de los Juegos Asiáticos. También, pero hay algo más: Esto lo EXIME de hacer el servicio militar. ¿Presión? Un poquito. https://t.co/vTf0bu8IbG
— Despliegue Fútbol (@DespliegueFutCL) October 3, 2026
Por eso, cada vez que una generación de futbolistas surcoreanos disputa los Juegos Asiáticos, el oro tiene un significado especial. No se trata únicamente de levantar un trofeo continental: para quienes todavía no han cumplido con su obligación, ganar significa mantener intacto el camino de una carrera profesional. En 2026, esa motivación volvió a estar presente y Corea del Sur respondió con otro campeonato, el cuarto consecutivo.
BTS, en cambio, tuvo que recorrer el otro camino. Sus integrantes cumplieron con el servicio militar antes de volver a reunirse como grupo y ahora están nuevamente sobre los escenarios. La casualidad es que, mientras los campeones asiáticos celebran en Corea haber evitado esa pausa gracias al fútbol, BTS llega a Lima después de haberla vivido en primera persona. Esta semana, San Marcos será el escenario del reencuentro de los siete músicos con sus seguidores peruanos; detrás de esa esperada vuelta hay una historia que también se entiende a través de una pelota.
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