El fenómeno de El Niño afectará a gran parte del territorio peruano y tendrá diversos tipos de impactos. Uno de ellos es la posibilidad de sufrir lluvias que puedan afectar la infraestructuras de las empresas.
¿Cómo las compañías se pueden preparar ante El Niño y reducir el riesgo de que se afecten sus operaciones?
Una de las primeras zonas a revisar son las azoteas de las edificaciones, indicó Alfonso Birimisa, gerente de operaciones de la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield Perú. “Los techos tienen mucho equipamiento, como torres de enfriamiento, generadores, energía de respaldo, equipos de aire acondicionado, entre otros; hay que ponerle foco. Las filtraciones o acumulación de agua pueden dañar los equipos o generar un corto circuito”, subrayó.
Por ello recomendó revisar los sumideros de las azoteas. “Los puntos de desfogue en las azoteas suelen estar obstruidos por falta de mantenimiento”, apuntó.
Alfonso Birimisa refirió que otro punto crítico son los sótanos. “No todos tienen rejillas o sumideros adecuados, lo cual puede generar acumulación de agua e inundaciones”, advirtió.
Asimismo, para reducir el riesgo de caídas de las personas, sugirió usar alfombras antideslizantes. “Y tener un personal de limpieza permanente”, anotó.
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Por su parte Ian Scofield, gerente de la división de banca negocios de Interbank, sostiene que será clave identificar las actividades críticas del negocio. El primer paso es determinar cuáles son las operaciones indispensables para seguir atendiendo clientes y generando ingresos. También es importante conocer qué recursos las hacen posibles, desde energía eléctrica e internet, hasta transporte o acceso al local.
“Contar con alternativas previamente definidas puede facilitar la continuidad de las operaciones si alguno de estos servicios se ve afectado temporalmente”, señaló.
Asimismo, sugiere respaldar la información y fortalecer la comunicación. La información es uno de los activos más importantes para cualquier empresa. Mantener copias de respaldo de documentos, contratos, registros e información de clientes permite retomar operaciones con mayor rapidez ante cualquier eventualidad.
“No se trata únicamente de proteger infraestructura o mercadería. La continuidad de un negocio también depende de tener a la mano la información crítica y de la capacidad de coordinar rápidamente con colaboradores, proveedores y clientes”, afirma Scofield.
También sugiere evaluar proveedores y rutas alternativas. Las interrupciones en carreteras o vías de acceso pueden afectar el abastecimiento de insumos y la distribución de productos. “Por ello, es recomendable identificar proveedores alternativos y evaluar opciones logísticas que permitan mantener operativas las actividades esenciales. Una planificación previa puede ayudar a evitar retrasos y reducir el impacto económico de las interrupciones temporales”, subrayó.
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Finalmente, Scofield remarcó la importancia de diversificar las formas de cobro. Aceptar diversos medios de pago es sumamente importante para los negocios, ya que brinda a los clientes la posibilidad de elegir cómo desean concretar su compra: con tarjeta de débito o crédito, con QR, con billeteras digitales, entre otras.
“En la coyuntura actual, el comercio electrónico toma protagonismo, ya que omite la necesidad de estar físicamente en los locales”, anotó Scofield.


