La Contraloría General advirtió que varios centros de salud de Lambayeque no estarían en condiciones óptimas para atender un aumento de casos de dengue en el escenario climático 2026-2027, marcado por el Fenómeno El Niño (FEN). La conclusión surge de cuatro informes de control emitidos en octubre, cuyo contenido fue revisado por Correo.
PRECARIOS
Tres de ellos son visitas de control a los centros de salud I-3 Pampa Grande y Víctor Enrique Tirado Bonilla, en Chongoyape, y al de Pacora. El cuarto es un control concurrente del Órgano de Control Institucional a ocho establecimientos de las redes de Salud Lambayeque y Chiclayo.
Al cierre de la semana epidemiológica 43, Lambayeque había notificado 12.160 casos sospechosos de dengue. De ellos, 8.185 fueron confirmados y 3.975 quedaron como probables. Hasta la fecha hay 24 personas fallecidas, de las cuales dos son menores de edad.
El control concurrente halló deficiencias en la conservación de las vacunas en los ocho centros visitados: Olmos, Íllimo, Túcume, Mochumí, San Martín, Toribio Castro Chirinos, Reque y San Antonio.
Según el informe, en Olmos y Íllimo las refrigeradoras están al límite y se usan cajas térmicas como almacén adicional. En cinco centros el aire acondicionado falta o no funciona, y en otros cuatro los equipos están conectados sin estabilizador. Además, varios ambientes reciben luz solar directa y, en San Antonio, uno de los tres termómetros digitales estaba inoperativo.
Contraloría advierte que esto puede interrumpir la cadena de frío, afectar la eficacia de las dosis y limitar la recepción de nuevos lotes.
El mismo informe señala que Túcume, San Martín y San Antonio no han implementado unidades febriles, por lo que los casos son atendidos por el personal de turno, del tópico o de emergencia. En Olmos, que atiende las 24 horas y reportó 259 casos confirmados en el año, la unidad de vigilancia clínica no tiene agua permanente. El establecimiento cuenta con una sola ambulancia para 19 puestos de salud.
En las visitas a Chongoyape y Pacora, los auditores describieron edificaciones de entre 30 y 60 años con humedad, fisuras, techos sin canaletas pluviales, tableros eléctricos sin tapa y cableado expuesto. Ninguno de los dos centros de Chongoyape cuenta con climatización en el área de cadena de frío. En Pampa Grande no hay grupo electrógeno y en el Tirado Bonilla el que existe está inoperativo. En este último, una grieta en la losa deja filtrar agua de lluvia.
Débil
Los informes también cuestionan la vigilancia epidemiológica en Pampa Grande y Tirado Bonilla: mapa de casos y cerco de contagios.


