Los trabajadores de salud y los pacientes internados en el hospital de Camaná están en permanente riesgo debido a la debilitada infraestructura del nosocomio que tienen ambientes con filtraciones de agua, grietas en las paredes y el desprendimiento de concreto.
La grave situación del viejo nosocomio donde se continúa atendiendo a la población mientras se espera la culminación del nuevo hospital, fue advertida por la Contraloría en el Informe de Visita de Control N.° 20073-2026-CG/SALUD-SVC, elaborado tras una inspección hecha el 21 de septiembre.
Uno de los mayores peligros que compromete la seguridad se encuentra en los techos de losa aligerada. Las constantes filtraciones de agua de lluvia, sumadas al paso de los años y la falta de impermeabilización, han provocado su progresivo deterioro. La humedad ha penetrado en los ladrillos y el concreto, dejando manchas, hongos y superficies debilitadas que, según el organismo de control, podrían terminar colapsando.
El problema también alcanza al centro quirúrgico, donde los inspectores detectaron pequeños asentamientos diferenciales del terreno, relacionados con el alto nivel freático, así como grietas, salitre y desprendimientos de concreto en las paredes.


