Las Elecciones Regionales y Municipales (ERM) 2026 dejaron un escenario adverso para buena parte de las agrupaciones de izquierda. Juntos por el Perú (JP), que llegó a la segunda vuelta presidencial de junio con Roberto Sánchez, no consiguió ganar ningún gobierno regional ni capital provincial en las que participó de forma individual como partido.
A este resultado se suman los del Partido del Buen Gobierno (PBG), el Partido Cívico Obras (PCO), el Partido Morado (PM), el Partido de los Trabajadores y Emprendedores (PTE), Primero La Gente (PLG), Cooperación, Verdad y Honradez (CVH) y Perú Libre (PL), que tampoco obtuvieron victorias en estos niveles.
Así, el respaldo de elector conseguido por varias de estas organizaciones en las elecciones generales no se trasladó a las urnas regionales y municipales. En este proceso, además, las candidaturas y dinámicas locales tuvieron un peso determinante.
Rertroceso
El caso más marcado es el de JP. El partido postuló en ocho gobiernos regionales y no consiguió ubicarse entre los dos primeros en ningún caso.
Su mejor resultado fue en Madre de Dios, donde quedó tercero con 10,02% de los votos. En Lambayeque ocupó el cuarto lugar, con 8,14%, mientras que en Amazonas, Cajamarca, Junín y otras regiones terminó en posiciones inferiores.
La votación provincial tampoco se tradujo en victorias. JP consiguió algunos resultados relativos, como el tercer lugar en Bagua, Amazonas, con 16,06%; y el cuarto puesto en Santa, Áncash, con 8,75%. Sin embargo, no alcanzó ninguna alcaldía provincial.
El contraste es mayor si se considera el resultado de abril. En las elecciones generales, Roberto Sánchez pasó a la segunda vuelta presidencial con poco más de 2 millones de votos en todo el país. En la segunda vuelta de junio, logró más de 9 millones de votos. ¿Qué pasó con su partido apenas cuatro meses después? JP no consiguió un gobierno regional ni una alcaldía provincial.
La excepción dentro de esta deblace aparece en Puno, aunque corresponde a la alianza electoral ASÍ-JP y no a una candidatura de JP como partido. La fórmula quedó primera en la elección regional, con 22,49%, y pasó a la segunda vuelta.
Además, logró el primer lugar en seis provincias puneñas: Azángaro, Carabaya, Melgar, Moho, San Antonio de Putina y Sandia.
Excepciones
El mapa electoral de la izquierda tuvo, sin embargo, algunos resultados diferenciados. Venceremos está adelante en el Gobierno Regional del Cusco, con Verónika Mendoza, y también se afianza en las alcaldías provinciales de Chumbivilcas y Espinar, ambas en esa región.
Hasta hora, en Cusco, supera el 30% de los votos que le permitirían evitar una segunda vuelta. En las demás regiones donde presentó candidaturas, Venceremos no consiguió repetir ese desempeño.
Ahora Nación (AN) tuvo una presencia territorial más amplia. Ganó los gobiernos regionales de Apurímac y Madre de Dios y pasó a segunda vuelta en Arequipa, Puno y Tacna.
En las elecciones provinciales, además, obtuvo victorias en Aymaraes, Chincheros y Grau, en Apurímac; Condesuyo, en Arequipa; Acomayo, Anta, Canas, La Convención, Paruro, Paucartambo y Urubamba, en Cusco; Huamalíes, en Huánuco; Canta, en Lima; y Manu, Tahuamanu y Tambopata, en Madre de Dios, además de Huancané, Lampa y San Román, en Puno.
El contraste entre ambas agrupaciones es claro: Venceremos concentró sus victorias en Cusco, mientras AN consiguió triunfos en distintas regiones y provincias.
En Cusco, incluso, AN quedó segundo en la elección regional, detrás de Venceremos, y consiguió siete alcaldías provinciales.
Uno más
El PBG postuló en ocho regiones y no obtuvo victorias, Obras compitió en cuatro, mientras que los “morados” y “emprendedores” lo hicieron en dos cada uno, sin ganar gobiernos regionales. PL también presentó dos candidaturas regionales y no consiguió triunfos.
