Escribo estas líneas antes de que la extensa discusión en la Cámara de Diputados respecto a si otorgan o no facultades legislativas al Poder Ejecutivo, llegue a su fin. Sin embargo, lo que está muy claro es que en Juntos por el Perú (JPP), la agrupación de izquierda radical que maneja tras bambalinas el derrotado Roberto Sánchez, no tienen la menor intención de mostrar una actitud positiva ni siquiera en asuntos tan sensibles como la lucha contra la criminalidad y el hacer frente a los efectos de El Niño.
Para empezar, desde JPP se está dando un pésimo mensaje al ciudadano de a pie, al que le arrebatan el celular, al que le roban en su casa, al que extorsionan apenas abre una bodega en el garaje de su vivienda, al que tiene un conocido víctima del sicariato, al ver todo el día a la Cámara Baja discutiendo si van o no medidas que sin duda le van a favorecer, más allá de los argumentos ideológicos que presenta la izquierda en su afán de obstruir a un gobierno que recién empieza.
Lo mismo sucede con el peruano de Piura y Lambayeque, por mencionar solo dos regiones, que debe mirar con espanto cómo hay una bancada en el Poder Legislativo, con evidente ánimo de revancha tras la derrota electoral de junio último, que se opone a todo, mientras por las noches no puede dormir ante la posibilidad de que su casa o sus tierras de cultivo terminen bajo en agua por efectos de El Niño que se viene con fuerza. Basta notar la elevada temperatura que tenemos en estos días, para advertir que lo que se viene no es poca cosa.
Esta postura cargada de ideología y no de aspectos técnicos, se veía venir desde la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, donde incluso una legisladora acusó a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional, como instituciones, de ser parte de bandas como “Los Pulpos”. Otros “argumentaban” que no se debía dar facultades al gobierno porque en Congresos anteriores Fuerza Popular, desde su rol de oposición, se dedicó a poner zancadillas al Poder Ejecutivo.
Sin duda la oposición radical de JPP, a diferencia de la que ejercen Ahora Nación, Buen Gobierno y Obras (salvo excepciones), está priorizando la revancha y la piconería por la derrota antes que el bienestar del ciudadano que exige soluciones para que no le maten a su hijo por robarle su mototaxi o que no termine con el agua hasta el pecho en febrero o marzo. El peruano a a pie debe tomar nota de esos que todo el día se llenan la boca con la palabra “pueblo”, pero que como vemos, no da soluciones a la gente.