Los españoles volverán a las urnas el domingo 29 de noviembre luego de que el presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, anunciara este lunes 5 la disolución del Parlamento y el adelanto de las elecciones generales. Una jugada que analistas consideran arriesgada para la actual gestión en medio de un panorama político incierto.
“Hemos tenido que trabajar con un Congreso muy bronco en el que –absurdamente– muchos confunden pactar con renunciar y bloquear con vencer”, dijo Sánchez durante su discurso, lo que refleja la rispidez política por la que atraviesa el país ibérico.
El presidente socialista anunció esta decisión desde el Palacio de la Moncloa tras informarle por vía telefónica al rey Felipe VI.
El internacionalista Enrique Banús apunta que ya se venía rumoreando que esto podía suceder. Y, claro, la medida llega después de que el Congreso rechazara el viernes último dos decretos con medidas para afrontar el problema de la vivienda.
“Pedro Sánchez tiene un gobierno en minoría, con bastantes dificultades, e intentó pasar por la vía rápida dos leyes del tema de vivienda”, explica el docente de la Universidad de Piura en comunicación con El Comercio. Las medidas tuvieron votaciones en contra del Partido Popular (PP), Vox y Junts.
Para Banús, luego de esta votación ya se rumoreaba que Sánchez iba a aprovechar para convocar elecciones “con una cierta ventaja respecto de las semanas anteriores”.
“Pedro Sánchez es muy astuto, es un maestro de la sobrevivencia. Ha salido adelante de varias crisis y aquí parece que ha elegido el momento más favorable dentro de un panorama complicado para él, y para su partido, porque ahora queda como el defensor de las personas sencillas, de esa persona anciana que fue desalojada y que causó tanta conmoción”, explica sobre el nuevo contexto político español.
Y aquí es importante recordar que la actual crisis explotó tras el desalojo de Maricarmen Abascal (87), quien se convertió en símbolo de las dificultades de acceso a la vivienda y la reciente ola de protestas.
Este es un lado del dilema.
Tras la disolución del Parlamento, explica el analista Jorge Chávez Mazuelos que el gobierno podría sacar adelante sus normas de vivienda en la llamada Diputación Permanente, donde “la correlación de fuerzas sí favorecería las fuerzas de izquierda”.
Pero también hay otro aspecto en la convocatoria de elecciones.
“Es también una manera de generar un ambiente político que implique una recomposición de fuerzas en las Cortes Generales, y por eso la apuesta de Sánchez, que no es nada segura, es ir a una nueva elección para recomponer el Parlamento”, comenta el docente de la Academia Diplomática del Perú a este Diario.
De esa manera, podría conseguir una mayoría que le permita gobernar con más holgura y aprobar medidas.
La situación no es sencilla.
“Aquí la gran cuestión es qué va a ser salir de las elecciones. En estos momentos nadie lo sabe porque, bueno, la gran cuestión es qué pasará con Vox, y con la relación entre el Partido Popular y Vox”, plantea Banús.
Y es que estas son las dos fuerzas políticas de derecha, contrarias al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), agrupación liderada por Pedro Sánchez.
“La derecha ha ido creciendo y la derecha en España es Vox”, explica Banús, mientras que el Partido Popular (PP) sería más de de centro-derecha. Para él, en las nuevas elecciones se verá si entre ambos partidos políticos “habrá un acercamiento, si va a haber una coalición o si van a mantener una distancia”.
Del mismo modo, para Chávez Mazuelos los partidos de derecha y extrema derecha tienen la oportunidad de conseguir más de 200 escaños y de formar gobierno.
En total, el Congreso español cuenta con 350 diputados que conforman el Congreso. Según el diario El Mundo, si la agrupación más votada no llega a los 176 diputados, toca el turno de los pactos, es decir, de conformar una coalición.
Pero, nada está dicho, lo que refleja que la convocatoria a elecciones se convierte en “una apuesta arriesgada”.
“Sánchez confía en que el PSOE, con este discurso de protección social, de tener una sociedad más justa, de preservar cierto nivel del estado de bienestar, de oponerse a los intereses de los grandes poderes económicos, va a conseguir adhesiones. Pero no es seguro”, advierte Chávez Mazuelos.
En tanto, el PSOE ha informado que está preparado para enfrentar las elecciones. “Enfrente tendremos a una coalición PP-Vox, la coalición de los buitres, de los retrocesos y del miedo”, afirmó el partido de gobierno en un comunicado.
Este nuevo escenario español se enmarca en un panorama electoral mundial que favorece a la derecha.
En países de Latinoamérica, como Perú, Chile y Colombia, la derecha se ha impuesto en las urnas. Y, recientemente, en Brasil el Partido Liberal (PL), de Flávio Bolsonaro, quedó en primer lugar y llega con ventaja para la segunda vuelta frente a Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores.
En España la situación también podría ser la misma.
Para Chávez Mazuelos, “hay una tendencia de crecimiento de las derechas y de las extremas derechas”, pero con una característica particular, que la diferencia de otras épocas.
“Hay una derecha, sobre todo una derecha más conservadora, extrema, que está logrando conseguir adhesiones de parte de los sectores más deprimidos de la sociedad, por distintos factores: por el tema migratorio, por el tema identitario, porque están de acuerdo con ciertas normas de carácter proteccionista en materia económica”, explica sobre esta nueva derecha.
Según el analista internacional, se trata de un fenómeno que en Europa se está volviendo más pronunciado. En parte, alli radica lo arriesgada de la apuesta de Sánchez, que a Chávez Mazuelos le recuerda a Emmanuel Macron.
Fue en el 2024 cuando el presidente francés convocó elecciones parlamentarias anticipadas, después de que el partido opositor Agrupación Nacional, de Marine Le Pen, lograra una victoria en las elecciones del Parlamento Europeo. El resultado fue más fragmentación en el Parlamento francés.
“Nunca tienes garantía de que te vaya a ir mejor de lo que estabas. Se trata de una apuesta con muchos riesgos”, indica el especialista. Aun quedan casi dos meses de campaña y coaliciones que se irán definiendo en los próximos días.
