El costo de un sepelio en el Perú puede superar los S/45.000, dependiendo de los servicios contratados, la elección entre entierro o cremación y el camposanto, según Vivir Seguros.
A propósito del Día de Todos los Santos, que se conmemora este 1 de noviembre, María Fernanda Tejada, líder de Seguros Masivos de Vivir Seguros, señaló que anticipar estos gastos puede reducir las preocupaciones económicas y administrativas que afrontan los familiares tras una pérdida.
“Conversar en familia sobre cómo queremos afrontar este momento y tomar previsiones con anticipación permite reducir la incertidumbre. La idea es que, ante una pérdida, los seres queridos puedan asumir el duelo y no tener que resolver, además, una serie de preocupaciones económicas y administrativas”, explicó.
Una de las alternativas es el seguro de sepelio, que puede ofrecer servicios funerarios, una indemnización económica o ambas prestaciones, según las condiciones contratadas.
Tejada precisó que las primas varían según la aseguradora, la edad de los asegurados, el número de familiares incluidos y el nivel de protección. Como referencia, el costo se sitúa alrededor de S/27 mensuales para un titular y entre S/45 y S/65 para planes familiares.
Algunas pólizas pueden incluir ataúd, velatorio, traslados, cremación, asistencia para trámites y orientación a los familiares. Sin embargo, es necesario revisar qué servicios contempla cada contrato, cuáles son sus límites y bajo qué condiciones se brinda la atención.
“Antes de contratar, conviene verificar si el plan incluye únicamente servicios funerarios o si también contempla una indemnización que permita a los beneficiarios decidir cómo utilizar el dinero. Esta diferencia puede ser determinante para cubrir gastos adicionales, como la adquisición de un nicho o un espacio en un camposanto”, añadió Tejada.
El seguro de sepelio y el de vida tienen objetivos distintos. El primero está dirigido a atender los gastos y las necesidades inmediatas vinculados al fallecimiento. El segundo busca brindar respaldo económico a los beneficiarios mediante una indemnización y, dependiendo del producto, puede incorporar coberturas adicionales, como invalidez total y permanente.
Según Vivir Seguros, el seguro de vida y el de sepelio pueden complementarse. Mientras el seguro de vida puede contribuir a la estabilidad económica de quienes dependen del asegurado, el de sepelio destina una cobertura específica a los gastos y gestiones que surgen tras su fallecimiento.
Antes de elegir una póliza, Tejada recomendó evaluar el monto de la indemnización y las condiciones para recibirla, los servicios incluidos, qué familiares pueden incorporarse y los límites de edad.
También señaló que se deben revisar los periodos de carencia, las exclusiones, los documentos necesarios para solicitar la atención y quién coordinará los servicios. A ello se suma el costo total de la póliza y las condiciones que podrían generar desembolsos adicionales.


