El expresidente de Sedapal, Rudecindo Vega, alertó sobre los graves riesgos que afronta Lima en la provisión del recurso hídrico frente al fenómeno El Niño. Según el exfuncionario, la infraestructura actual de la capital no cuenta con la capacidad de respuesta suficiente para enfrentar el impacto de huaicos y crecidas de ríos.
Vega señaló que esta vulnerabilidad está vinculada a la falta de ejecución de proyectos estructurales en las últimas décadas. Bajo su análisis, no se han realizado las obras necesarias para almacenar, canalizar, distribuir y potabilizar el agua y abastecer adecuadamente a la población, lo que podría provocar serios inconvenientes en el suministro urbano.
PUEDES VER: Crimen en La Victoria: mujer salió a comprar medicina y fue asesinada cerca de su casa
Principal fuente de agua afectada
El exdirectivo explicó que el río Rímac, principal fuente de captación de agua para Lima, se ve gravemente afectado durante la temporada de lluvias debido al aumento de sedimentos, lodo, piedras y otros residuos arrastrados por los huaicos. Esta elevada turbiedad impide que el agua ingrese a las plantas de tratamiento de La Atarjea, ya que estas instalaciones están diseñadas para procesar agua y no grandes cantidades de barro, lo que podría ocasionar daños en su infraestructura.
Asimismo, precisó que las reservas de agua almacenadas en las dos principales lagunas de La Atarjea permiten abastecer a la población durante aproximadamente diez horas si se interrumpe la captación desde el río Rímac. Este volumen resulta insuficiente para cubrir una jornada completa, por lo que, una vez agotado, el suministro depende del agua que permanece en las tuberías y de la disponibilidad de los pozos subterráneos, recursos que contribuyen a mantener temporalmente la distribución en la capital.
El Niño amenaza acceso al agua
Según la Red de Estudios para el Desarrollo, Lima registra apenas el 10,53 % de su capacidad de almacenamiento de aguas en sus sistemas de reservorios, lo que sitúa a la capital en un nivel crítico frente a eventuales variaciones en el régimen de lluvias. Además, señaló que ocho de los 19 reservorios de agua existentes en el país se encuentran por debajo del 50 % de su capacidad, complicando la respuesta operativa ante desastres naturales o cambios en el caudal de los ríos abastecedores.
El posible desabastecimiento de agua no es un hecho aislado. El antecedente directo se remonta al año 2017, cuando el Fenómeno El Niño afectó gravemente diversas regiones del país, obligando a miles de personas a abarrotar parques y espacios públicos, incluida la Plaza Mayor de Lima, en busca de conseguir el recurso hídrico que tuvo que ser racionalizado durante cinco días consecutivos en la capital.
Advertencia por vulnerabilidad
A nueve años de ese evento climático, las autoridades evalúan si un escenario similar podría replicarse ante la llegada de nuevas anomalías meteorológicas. Según expertos de gestión hídrica consultados por América Noticias, la combinación de alta turbidez en los ríos y bajas reservas en los embalses incrementa la vulnerabilidad del sistema de distribución metropolitano.
Frente a esta vulnerabilidad, Sedapal informó que mantiene activos sus protocolos de respuesta inmediata en las infraestructuras clave. La entidad señaló que las obras de protección buscan mitigar los impactos directos que puedan generar las lluvias intensas o el desborde de cauces. Además, aseguró que las cuadrillas operativas monitorean los puntos de captación sobre las cuencas de la región.
Buscan evitar interrupciones
El plan de contingencia implementado por Sedapal tiene como finalidad reducir el riesgo de interrupciones prolongadas del servicio de agua potable en Lima y Callao. Según informó la empresa, las labores técnicas están orientadas a mantener el funcionamiento adecuado de las plantas de tratamiento frente a posibles aumentos en la turbiedad del río. Para ello, se desarrollan medidas preventivas, como la limpieza de canales y el fortalecimiento de las estructuras destinadas al almacenamiento de agua.
Por otro lado, las autoridades destacaron la necesidad de promover el consumo responsable del agua mientras continúe la alerta climática en el país. En ese sentido, exhortaron a la población y a los sectores productivos a evitar el desperdicio del recurso hídrico, considerando los reportes sobre los niveles de almacenamiento disponibles. Asimismo, señalaron que los organismos técnicos del Estado mantendrán una vigilancia constante de la evolución de los embalses para evaluar las condiciones de abastecimiento.


