El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, afirmó que la lucha contra la extorsión requiere fortalecer la inteligencia y la investigación criminal, para que de modo efectivo se pueda “quebrar” a las organizaciones criminales dedicadas a ello.
“Este delito no se combate con presencia policial en la calle, tampoco con tanquetas del Ejército. Esto se combate básicamente con inteligencia y con policías y fiscales capacitados para realizar una verdadera investigación y poder quebrar la organización criminal”, declaró.
Álvarez se refirió a las características de la extorsión, delito que, según indicó, es actualmente uno de los que más afecta a la sociedad peruana y cuyo impacto inicial tuvo especial incidencia en el norte del país, particularmente en Trujillo.
En ese contexto, explicó que la respuesta del Estado debe apuntar a agilizar la actuación conjunta de la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial, desde la identificación de los sospechosos hasta la resolución de los requerimientos judiciales.
El ministro señaló que el objetivo es que la Policía pueda poner al sospechoso a disposición del fiscal, quien deberá verificar rápidamente la información con los servicios de inteligencia y preparar el caso para presentarlo ante el juez.
Asimismo, sostuvo que se necesita una respuesta célere del Poder Judicial ante estos requerimientos, ya sea mediante una medida de prisión preventiva o, cuando corresponda, una resolución judicial sobre el caso.
Las declaraciones del titular del MINJUSDH se dieron durante la implementación en Trujillo del Subsistema Especializado contra la Extorsión y sus Delitos Conexos, iniciativa que, precisamente, articula a policías, fiscales, jueces y defensores públicos dedicados exclusivamente a la atención de estos casos.
El mecanismo busca fortalecer la investigación y el juzgamiento de delitos como extorsión, sicariato, secuestro, marcaje y reglaje en el distrito judicial de La Libertad.
Posteriormente, este mismo sistema será replicado en Lima, donde el delito de extorsión y sus conexos tienen gran incidencia.


