El Departamento de Justicia de Estados Unidos desclasificó una denuncia penal contra un empleado de la empresa tecnológica norteamericana OpenAI, en la cual se consigna que “presuntamente ocultó un dispositivo de grabación encubierto” con el objetivo de interceptar comunicaciones confidenciales sobre la tecnología de superinteligencia. ¿Qué se sabe del caso hasta ahora?La denuncia contra el empleado de OpenAIEl documento fue desclasificado por el Departamento de Justicia el último martes, en el cual revela que Abdulrahman Alfozan, proveniente de Arabia Saudita y quien desempeñaba el cargo de ingeniero en OpenAI desde julio del 2025, fue arrestado el viernes 9 de octubre y compareció ante un tribunal federal. El director del FBI, Kash Patel, detalló que Alfozan había ocultado “un dispositivo de grabación encubierto en la sala de conferencias ejecutivas de su empleador para interceptar comunicaciones confidenciales sobre la tecnología de superinteligencia de la compañía”.
El dispositivo de grabación ocultado para captar información confidencial en oficinas de OpenAI |
Fuente: Departamento de Justicia de Estados Unidos
OpenAI descubrió los dispositivos de grabaciónLa entidad dio a conocer que, el 30 de septiembre, un personal de OpenAI identificó un “dispositivo de grabación de audio clandestino”, el cual se encontraba insertado en una ranura USB en la parte posterior de un televisor en una sala de conferencias ejecutivas en uno de sus edificios. Este artefacto se encontraba oculto en papel higiénico para no ser percibido a primera vista y su contenido estaba cifrado.La compañía de inteligencia artificial revisó las grabaciones de la cámara de seguridad de las oficinas en San Francisco e identifico a Alfozan, quien estuvo cerca de la sala de conferencias en diferentes oportunidades previo a la detección del dispositivo de espionaje, pese a no contar con la autorización de acceso.En el marco de las investigaciones de la denuncia, se pudo conocer que en dicha sala de conferencias ejecutivas se celebraban reuniones sobre “información técnica, comercial y estratégica altamente confidencial, incluyendo investigaciones propias, planes de productos y oportunidades de desarrollo empresarial, así como información no pública sobre el progreso técnico y las decisiones estratégicas, capacidades, prioridades, relaciones gubernamentales y comerciales de OpenAI”.
Abdulrahman Alfozan, el ciudadano saudí acusado de presunto espionaje en oficinas de OpenAI
El chatbot con el que hizo consultas sobre el dispositivo de espionajeLa denuncia remarca que, antes del 28 de septiembre, el ingeniero realizó varias consultas en una herramienta de productividad sobre las salas de reuniones, las ubicaciones de “liderazgo y ejecutivos”, calendarios y más información sobre los funcionarios de alto rango.Asimismo, en una cuenta de chatbot asociada con el cónyuge de Alfozan se realizaron varias solicitadas –entre el 24 y 30 de septiembre- vinculadas con “la creación, personalización, instalación, grabación de audio, pruebas, ofuscación y acceso remoto a un dispositivo, incluyendo consultas sobre "crear una grabadora de audio continua", "personalizar la conectividad Wi-Fi", "mejorar el audio y la escucha en directo" y "encriptar la tarjeta SD", entre otras cosas”, según el documento. Las imágenes comprometedoras y otros dispositivos encontrados en edificio de OpenAILa denuncia detalla que, tras revisar las grabaciones del 5 de octubre, se aprecia que Alfozan había entrado en la sala de conferencias ejecutivas y miró detrás del televisor en el que fue incrustado el Dispositivo de Grabación 1.Además, en dicha fecha, el ingeniero arrestado dejó “una bolsa sin vigilancia” en otro ambiente del mismo edificio de OpenAI, el cual fue encontrado por el personal de seguridad. En su interior, encontraron una billetera y la identificación de Alfozan, así como otro dispositivo de grabación parecido al encontrado en una sala de conferencias ejecutivas. ¿Qué pena podría afrontar Alfozan tras su arresto?El FBI informó que viene realizando las investigaciones del caso. Mientras tanto, el Departamento de Justicia de Estados aseguró que, en caso de ser hallado culpable, este podría afrontar “una pena máxima de 5 años de prisión y una multa de 250.000 dólares, seguidas de 3 años de libertad condicional supervisada”.