En los bosques de Yunnan, China, científicos encontraron un hongo que está obligando a revisar los límites conocidos del tamaño que pueden alcanzar estas especies. Se trata de Dianjunus rex, cuyos cuerpos reproductivos pueden crecer hasta 50 cm de altura y pesar 2,2 kilogramos. Son las estructuras reproductivas más grandes conocidas entre los hongos del filo Ascomycota.
El hallazgo fue realizado por investigadores del Instituto de Botánica de Kunming durante distintas exploraciones en los bosques de la región. Las estructuras, de color blanquecino, aparecían junto a las raíces leñosas del roble de corcho chino. Tras recoger muestras, los científicos estudiaron sus características, cultivaron sus esporas en laboratorio y analizaron su material genético, según el estudio publicado en Frontiers.
Un hongo gigante récord
El análisis permitió determinar que no se trataba simplemente de una especie desconocida. Sus características eran tan diferentes de las de otros hongos conocidos que los investigadores tuvieron que establecer un nuevo género, Dianjunus, y una nueva familia, Dianjunaceae, dentro del orden Xylariales.
Los cuerpos fructíferos del hongo son de color amarillo pálido al principio, pero se oscurecen a medida que madura. Foto: Indunil C. SenanayakeEl nombre Dianjunus rex hace referencia a su extraordinario tamaño y al antiguo reino de Dian. Por sus dimensiones, los investigadores lo apodaron 'D-rex', en alusión a su enorme presencia entre los hongos relacionados.
Antes de este descubrimiento, los cuerpos reproductivos más altos conocidos entre los ascomicetos medían aproximadamente entre 20 y 30 centímetros. El D-rex puede alcanzar los 50 centímetros, superando ampliamente ese récord.
"Esta extraordinaria especie representa una nueva familia de hongos, Dianjunaceae, y ofrece una rara ventana a la evolución de formas corporales fúngicas extremas", señaló Indunil C. Senanayake, profesor asociado del Banco de Germoplasma de Especies Silvestres del Instituto de Botánica de Kunming y autor correspondiente del estudio.
Una conexión de 65 millones de años tras los dinosaurios
Uno de los aspectos más llamativos del descubrimiento está relacionado con su antigüedad evolutiva. Los científicos utilizaron un método conocido como reloj molecular para comparar el ADN del D-rex con información genética de cientos de otros hongos.
Las estructuras reproductivas del D. rex crece en posición vertical. Foto: Indunil C. SenanayakeLos resultados indican que la familia Dianjunaceae se originó hace aproximadamente 65 millones de años, cerca de un millón de años después de la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno, acontecimiento que acabó con los dinosaurios no avianos y numerosas especies de plantas y animales.
La coincidencia temporal plantea una posibilidad. Tras la extinción, los bosques experimentaron grandes transformaciones y apareció de manera repentina una enorme cantidad de material vegetal muerto. Para los hongos capaces de descomponer madera, ese nuevo escenario pudo representar una oportunidad.
"Este momento plantea una posibilidad intrigante. Después de la extinción masiva, los bosques experimentaron cambios drásticos, incluida la repentina disponibilidad de grandes cantidades de material vegetal muerto. Para los hongos descomponedores asociados a la madera, esta alteración ambiental pudo haber creado nuevas oportunidades ecológicas", explicó Senanayake.
¿Por qué creció tanto?
El enorme tamaño del D-rex también plantea una pregunta que los investigadores todavía intentan responder: ¿qué ventaja tuvo para este hongo desarrollar estructuras tan grandes?
Una posibilidad está relacionada con la dispersión de sus esporas. Al elevarse por encima de la vegetación y los restos acumulados en el suelo, sus estructuras reproductivas podrían quedar mejor expuestas al movimiento del aire y facilitar que las esporas viajen a otros lugares.
Sin embargo, producir una estructura de hasta 50 centímetros requiere una importante inversión de energía. Por eso, los científicos consideran que esta estrategia solo habría resultado favorable si los beneficios para dispersar las esporas superaban el coste de construir una estructura tan grande.
"Un cuerpo fructífero que se eleva por encima de la vegetación y los restos circundantes podría dispersar mejor sus esporas mediante el viento en bosques densos. Sin embargo, una estructura tan grande requiere una inversión energética considerable, lo que sugiere que esta estrategia probablemente evolucionó solo donde los beneficios ecológicos superaban los costes", planteó Senanayake.
Más hongos por descubrir en China
El descubrimiento también revela cuánto queda por conocer sobre los hongos de los bosques subtropicales de China. Yunnan reúne una gran variedad de ambientes, condiciones climáticas relativamente estables y relaciones complejas entre los organismos, factores que pueden favorecer la diversificación de los hongos.
Sin embargo, muchas especies de la región han recibido poca atención científica. El terreno remoto y difícil complica las investigaciones, mientras que la aparición estacional y el carácter oculto de algunas estructuras reproductivas hacen que determinadas especies sean especialmente difíciles de encontrar.
Los científicos esperan que nuevas exploraciones permitan descubrir más especies y, con ellas, formas y procesos evolutivos todavía desconocidos.
"Esta región combina una excepcional diversidad de hábitats, estabilidad climática y complejas interacciones entre los organismos que favorecen la diversificación de los hongos. Históricamente, sin embargo, la diversidad fúngica de estos ecosistemas ha sido subestimada debido a las dificultades logísticas para realizar muestreos, al carácter estacional y oculto de la fructificación y a un enfoque histórico centrado en los hongos de importancia económica", afirmó Senanayake.


