“Voy a ser tu huésped por mucho tiempo”, así saludó Santiago Peña al comandante del Regimiento Guardia Presidencial, el coronel José Dayub, al llegar a la unidad militar donde el expresidente paraguayo, destituido y ahora investigado penalmente por el cierre del banco privado Ueno bank, cumple prisión preventiva.
“Cuando llegó, le recibí y me dijo: Bueno, señor comandante, voy a ser tu huésped por mucho tiempo y me mostró una sonrisa”, relató Dayub este domingo en una entrevista con la emisora paraguaya Radio Ñandutí.
El militar dijo que el expresidente, que fue trasladado hasta esa instalación militar por razones de seguridad, no está “decaído, ni cosas así”.
Peña, un economista de 47 años, terminó salpicado por la debacle de Ueno, que afectó a unos 2,94 millones de clientes, muchos de ellos ciudadanos de a pie, pero también instituciones públicas que trasladaron durante su gestión millonarios fondos hasta la intervención de la entidad financiera.
Además de haber sido destituido por el Senado en un juicio político, el exmandatario deberá permanecer en prisión preventiva por orden de un juez que admitió una imputación en su contra por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio en medio de la investigación sobre la crisis del banco.
Dayub indicó que Peña está recluido en una de las habitaciones para el personal militar del regimiento.
“Es una habitación normal”, aseguró el jefe castrense, quien detalló que en ese espacio tiene “cosas básicas” como una cama, un ropero, un ventilador, un aire acondicionado y un baño privado.
El Regimiento Guardia Presidencial cuenta con “un sistema de seguridad perimetral permanente”, agregó Dayub.
Al respecto, el ministro de Defensa, Óscar González, sostuvo en una conferencia de prensa que en el regimiento se está cumpliendo una orden judicial, e indicó que, por tanto, se ubicó al exjefe de Estado en “una habitación común” destinada al personal militar, tras aclarar que esa dependencia no es una cárcel".
Sobre la posibilidad de que Peña deba ser trasladado a una cárcel común, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, explicó en la misma comparecencia que el sistema penitenciario está preparado para recibir “a cualquier tipo de perfil de personas” privadas de libertad.
En tal sentido, anticipó que se articularían “las acciones necesarias para que la seguridad esté garantizada”.
Este sábado, el juez penal de Garantías de Delitos Económicos Humberto Otazú, quien ordenó la prisión preventiva contra Peña, afirmó que no será trasladado a una cárcel común, tras argumentar que, como exmandatario, “maneja demasiada información sensible” en asuntos como el crimen organizado.
La imputación fiscal indica que el expresidente “habría intervenido en circunstancias relacionadas con la colocación, renovación y permanencia de importantes sumas de dinero provenientes de entidades públicas y previsionales” en ese banco.
Además, Peña, detalló la imputación de los fiscales, “habría mantenido una relación económica y corporativa previa” con Ueno holding, un grupo empresarial que incluye ese banco.
El Banco Central (BCP) ordenó el martes un proceso de resolución o cierre de Ueno tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido.


