Una innovadora tecnología desarrollada en Colombia permite convertir residuos plásticos en bloques de construcción que se ensamblan entre sí, de manera similar a las piezas de Lego. El sistema busca ofrecer una alternativa más rápida y sostenible frente a los métodos tradicionales de edificación.
La iniciativa pertenece a Conceptos Plásticos, una empresa fundada por el arquitecto Óscar Andrés Méndez y la ingeniera Isabel Cristina Gámez. Sus ladrillos están fabricados con aproximadamente un 95% de plástico reciclado y permiten levantar viviendas y aulas sin recurrir a la mampostería convencional en toda la estructura.
Cómo funcionan los ladrillos de plástico reciclado que se ensamblan como piezas de Lego
El proceso comienza con la recolección de bolsas, envoltorios de alimentos, botellas de champú y otros residuos plásticos. Después, los materiales son clasificados, limpiados y procesados hasta obtener una mezcla que se moldea para fabricar bloques y columnas modulares.
Las piezas cuentan con ranuras y salientes que permiten encajarlas entre sí sin utilizar mortero en toda la estructura. Este diseño facilita el montaje por parte de equipos capacitados y reduce la necesidad de maquinaria pesada durante la construcción. Sin embargo, las ventanas, los techos y las instalaciones eléctricas y sanitarias deben incorporarse por separado.
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Una vivienda puede reutilizar seis toneladas de plástico y construirse en cinco días
Una casa estándar de dos dormitorios, baño, sala, comedor y cocina puede aprovechar alrededor de seis toneladas de plástico reciclado. Según National Geographic, el ensamblaje de una estructura de estas características puede completarse en aproximadamente cinco días, con un costo de referencia de entre US$4.000 y US$7.000.
No obstante, ese plazo corresponde principalmente al montaje de los bloques y no necesariamente contempla la preparación del terreno, los cimientos, las conexiones de servicios ni los acabados. La tecnología también llegó a Costa de Marfil, donde una alianza con UNICEF permitió transformar más de 4.000 toneladas de plástico en materiales para construir más de 550 aulas, además de otras instalaciones sanitarias.


