La propuesta de trasladar determinados feriados nacionales a los lunes podría modificar la forma en que empresas y trabajadores organizan sus semanas laborales en Perú.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha planteado trasladar al lunes más cercano los feriados que caigan entre martes y jueves, mientras que los que coincidan con viernes permanecerían en esa fecha. El planteamiento apunta a reducir interrupciones a mitad de semana y facilitar la planificación de familias y empresas.
El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, señaló previamente que la reorganización se proyecta para 2027. La propuesta todavía requiere completar el trámite normativo correspondiente y, por tanto, no modifica por ahora el calendario vigente.
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¿Por qué trasladar feriados a los lunes?
Actualmente, Perú cuenta con 16 feriados nacionales. La discusión no plantea, en principio, reducir su número, sino reorganizar algunas fechas para evitar que los descansos ubicados a mitad de semana fragmenten las jornadas laborales.
Gremios empresariales como Confiep y Adex, así como la CGTP, han expresado posiciones favorables al traslado de determinados feriados, aunque existen diferencias respecto de qué fechas deberían mantenerse sin cambios.
Para Andre Robilliard, VP General Counsel y Head of Integrity & Compliance LATAM de Adecco, el posible beneficio dependerá de la capacidad de las organizaciones para anticipar los efectos sobre sus operaciones.
“La medida no debería evaluarse únicamente por el número de feriados, sino por la forma en que permite ordenar el calendario y anticipar sus efectos”, señaló Robilliard.
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¿Cómo podría beneficiar a las empresas?
Según Adecco, concentrar los descansos junto al fin de semana podría facilitar la programación de turnos, reuniones, entregas y procesos operativos, particularmente en compañías cuya actividad depende de la continuidad de las jornadas.
La previsibilidad también podría permitir que las áreas de recursos humanos y operaciones programen con mayor anticipación las vacaciones, las coberturas y el personal necesario durante los fines de semana largos.
El planteamiento coincide con el argumento del MEF de que un calendario conocido con anticipación puede facilitar la organización empresarial y familiar y reducir el impacto que generan los descansos intercalados en la semana.
El riesgo del “efecto acordeón” antes y después del feriado
Adecco advierte, sin embargo, que los fines de semana largos también podrían producir un “efecto acordeón”: mayor presión sobre los trabajadores antes del descanso para terminar pendientes y una acumulación de tareas al regresar.
Para reducir ese riesgo, Robilliard recomienda evitar plazos artificialmente concentrados en semanas cortas, repartir las tareas de manera equilibrada y establecer con anticipación quiénes deberán cubrir actividades esenciales.
Las empresas también tendrían que revisar sus sistemas de nómina, control de asistencia, jornadas y políticas internas si finalmente cambia la distribución de los feriados.
¿Qué pasa si una persona trabaja durante un feriado?
El traslado de una fecha no elimina los derechos asociados al feriado nacional.
De acuerdo con la legislación laboral peruana, los feriados son descansos remunerados. Cuando una persona trabaja durante uno de estos días sin recibir un descanso sustitutorio, corresponde aplicar la remuneración adicional prevista por la normativa laboral.
También es importante diferenciar un feriado nacional de un día no laborable compensable. En estos últimos, las horas dejadas de trabajar pueden requerir recuperación posterior, mientras que el feriado tiene un tratamiento laboral distinto.
Turismo y comercio podrían ganar con fines de semana largos
Uno de los argumentos a favor de concentrar feriados junto al fin de semana es su potencial para estimular el turismo interno, el transporte, el comercio, la gastronomía y el alojamiento.
Las cifras de 2026 muestran la magnitud económica que pueden alcanzar estos periodos. En Semana Santa se movilizaron cerca de 1,9 millones de turistas internos y se generó un impacto de US$228,5 millones, según Mincetur.
Durante el feriado por el Día del Trabajo se registraron más de 955.000 turistas internos y un impacto aproximado de US$136 millones.
Para San Pedro y San Pablo, Mincetur proyectó alrededor de 936.000 turistas y un movimiento económico de US$130 millones.
En conjunto, estos tres periodos representan alrededor de 3,79 millones de desplazamientos y US$494,5 millones entre resultados registrados y estimaciones oficiales, por lo que no deben presentarse todos como cifras ejecutadas.
¿Qué empresas tendrían que prepararse más?
El cambio tendría implicancias distintas según la actividad económica.
Sectores como construcción, industria y servicios corporativos podrían beneficiarse de una mayor continuidad durante la semana. Turismo, restaurantes, transporte y comercio, en cambio, podrían enfrentar mayores picos de demanda durante los fines de semana largos.
Las actividades que operan de forma permanente —como salud, seguridad, hotelería, transporte y determinados servicios industriales— seguirían necesitando personal durante los feriados, por lo que tendrían que planificar coberturas y compensaciones con anticipación.
Fines de semana largos y retención de talento
Adecco considera que disponer de descansos más predecibles también puede contribuir a la conciliación entre vida personal y trabajo.
Robilliard sostiene que los fines de semana largos podrían formar parte de la propuesta de valor para los empleados, aunque advierte que no sustituyen otros factores como remuneraciones competitivas, oportunidades de desarrollo, liderazgo y condiciones laborales adecuadas.
“Un buen calendario solo genera valor si también mejora la forma en que se organiza el trabajo”, concluyó.
