El empleo formal entre los jóvenes de Perú es esquivo porque la falta de experiencia pesa totalmente en contra para ser incorporados en una planilla que les permita acceder a beneficios sociales como los de salud y el previsional.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 73.2% de los jóvenes ocupados de entre 18 y 25 años trabaja en condiciones de informalidad, la proporción más alta entre todos los grupos de edad.
Frente a ese escenario, Arcos Dorados, operador de McDonald’s en Perú, presentó la tercera edición de su estudio sobre empleabilidad juvenil, titulado Medidas para mejorar la inserción laboral de los jóvenes en el Perú.
La investigación que lideró Oswaldo Molina, profesor e investigador de la Universidad del Pacífico, da continuidad a los estudios desarrollados por encargo de la compañía en 2024 y 2025, que recogieron las perspectivas de 400 jóvenes y 155 empleadores de Lima Metropolitana respectivamente.
El estudio identificó que el 30.7% de jóvenes y el 47.7% de empleadores coincidieron en que la falta de experiencia previa es la principal barrera para acceder a un empleo formal.
Propuestas
El diagnóstico del estudio consideró estadísticas oficiales, lecciones internacionales y mesas de trabajo con especialistas del sector público, el sector privado, la academia, la sociedad civil y jóvenes líderes.
Tanto así que se plantea otorgar incentivos temporales a las empresas que contraten jóvenes sin experiencia, mediante subsidios de entre el 40% y 50% del sueldo por un máximo de 12 meses o beneficios tributarios.
También se propone fortalecer la formación dual, combinando capacitación y experiencia laboral remunerada. Además, sugiere mejorar los sistemas públicos de información e intermediación para conectar de forma más efectiva a los jóvenes con la oferta laboral disponible.


