Las protestas estudiantiles en Francia dejaron este viernes un saldo provisional de 600 detenidos y 400 liceos cerrados, según informaron medios franceses. El ministro de Educación, Édouard Geffray, confirmó el cierre de esos centros, que representan cerca del 10% del total de institutos en territorio francés.
Algunos liceos sufrieron incendios, entre ellos uno del barrio XIII y otros del XV. El movimiento, que comenzó la semana pasada en la región de París, se extendió a nivel nacional entre estudiantes de secundaria, en su mayoría de 15 a 18 años. Los estudiantes bloquean los accesos a sus centros educativos y en ocasiones protagonizan enfrentamientos con la policía.
Estudiantes exigen mejores condiciones educativas
Las demandas del movimiento incluyen mejores condiciones educativas, el fin de la supresión de puestos universitarios y el cese del recorte de becas. Simon, de 15 años, explicó a AFP que el horario escolar es excesivo. "A menudo tenemos clase de ocho de la mañana a seis de la tarde. Además, trabajamos dos horas al día en casa. No tenemos tiempo para actividades extraescolares", señaló.
Anna, también de 15 años, criticó la falta de inversión en infraestructura. "Gastan dinero en fundas para teléfonos, pero no en las cosas más importantes", dijo en referencia al dispositivo dirigido a prohibir el uso de celulares en liceos. Durante la ola de calor se alcanzaron los 37ºC y "en invierno hace frío", agregó.
Entre las quejas también figuran las ausencias excesivas de personal docente y la falta de reemplazos. Francia busca reducir el gasto público con el fin de sanear su deuda. En la entrada del liceo Turgot, en el centro de París, decenas de estudiantes bloqueaban el acceso con pancartas que decían "No pararemos hasta que seamos escuchados" o "¿Quién nos protege de la policía?".
Gobierno pide responsabilizar a los padres por daños
Ante la gravedad de las protestas, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que pidió a los fiscales reclamar la responsabilidad civil de los padres por los daños causados por sus hijos.
Darmanin declaró a la radio RTL que desde el inicio del movimiento unas 2.000 personas han sido detenidas, de las cuales "el 90% eran menores". El ministro también criticó a dirigentes del partido izquierdista La Francia Insumisa, entre ellos su líder Jean-Luc Mélenchon, a quienes acusó de contribuir a la escalada de la violencia.
Las autoridades reportaron más de 300 policías y gendarmes heridos, así como 65 trabajadores del ministerio de Educación, entre ellos 40 directores de liceo, y 170 alumnos lesionados desde el inicio del movimiento. Geffray consideró que "hay claramente una campaña de ataque y destrucción del servicio público de Educación". El gobierno de Emmanuel Macron sostiene que las quejas del movimiento son legítimas, pero la violencia no.
Ministros y sindicatos buscan salida al conflicto
El ministro de Educación, Édouard Geffray, se reunió desde la mañana con sindicatos educativos, asociaciones de estudiantes de secundaria y padres de alumnos, así como con miembros electos del Consejo Nacional de la Vida Escolar. La secretaria general de la Snes-FSU, el principal sindicato de profesores de secundaria y bachillerato, calificó este intercambio de "necesario" tras una reunión de dos horas. "Nos permitió exponer nuestras observaciones, pero también reiterar que no podemos salir de esta crisis sin una respuesta política nacional", afirmó.
El Ejecutivo anunció la creación de una plataforma de concertación para debatir sobre esos problemas, pero los sindicatos estudiantiles llamaron a proseguir los bloqueos de centros. La Union syndicale lycéenne, que encabeza la movilización, convocó a una gran manifestación el próximo martes.
Maxime Reppert, vicepresidente nacional de Snalc, afirmó en BFMTV que "el Estado debe asumir sus responsabilidades". "Estamos presentando demandas, algunas de las cuales son similares a las planteadas por el alumnado de secundaria", explicó, y citó "problemas como la escasez de profesores, la falta de personal sanitario y la obsolescencia en cuanto a los edificios escolares". También lamentó que la violencia haya "eclipsado por completo las demandas de estos estudiantes de secundaria".
