Después de participar de una reunión con tenedores de bonos de Petro-Perú e inversionistas en Nueva York, Luis del Carpio, presidente ejecutivo de Proinversión, explicó en una conferencia de prensa, la estrategia que se ejecuta respecto a la gobernanza, compra y venta de crudo, y financiamiento para la petrolera estatal. El plan central descarta la privatización o venta de activos, y apuesta, más bien, por asociaciones público-privadas y concesiones para atraer capital de trabajo e inversión privada.
Línea de crédito para capital de trabajo
Del Carpio indicó que se negocia actualmente una transacción importante con cuantro bancos internacionales, entre los que se encuentran los estadounidenses Citi y J.P. Morgan. Las otras dos entidades continúan en etapa de negociación confidencial.
Se trata de una línea de crédito para capital de trabajo que necesita la estatal, sobre todo, para cumplir con sus obligaciones de corto plazo. El monto, que asciende a US$2.000 millones, fue anunciado semanas atrás por ProInversión, y como se conoce, la operación ya cuenta con un tramo adelantado de US$475 millones.
“Se prevé cerrar el monto restante hacia la quincena de noviembre de 2026 en Nueva York”, dijo Del Carpio, quien precisó que los fondos no constituyen un endeudamiento directo del Tesoro Público. “Se canalizan mediante la creación de la empresa Petroperú Invest, una sociedad de propósito específico bajo el control de Proinversión encargada de aportar capital para la compra de crudo de manera sostenible”, mencionó el representante de ProInversión.
Las medidas buscan asegurar flujos para cumplir con el pago de intereses corrientes y el vencimiento de bonos fijado para el 2032.
La estrategia de ProInversión: compras y bloques patrimoniales
La nueva política de abastecimiento de Petro-perú busca evitar adquisiciones de crudo menores de emergencia, y más bien, tiene como objetivo priorizar
acuerdos de suministro a largo plazo y a mejores precios, destacando el acuerdo cerrado con Petroecuador.
A partir de noviembre de 2026, Proinversión iniciará la presentación formal al mercado de los distintos bloques patrimoniales o unidades de negocio como la de Conchán, los terminales del sur, las operaciones en la selva y la Refinería de Talara.
En ese sentido, Del Carpio descartó la venta de activos, pues el mecanismo consistirá en contratos de asociación público-privada y asociación en participación.
“Cada unidad contará con una estructura adaptada a sus requerimientos de inversión. Los lotes petroleros requerirán capital íntegramente privado ante la falta de recursos de Petro-Perú”, explicó del Carpio.
La Refinería de Talara
Debido a su dimensión técnica y complejidad operativa, la Refinería de Talara se estructurará bajo un modelo de concesión similar al aplicado en infraestructura pública como puertos, transmisión eléctrica o el Aeropuerto Jorge Chávez, explicó del Carpio.
“El proceso de ‘due diligence’ toma alrededor de un año. El plan específico para Talara se presentará en enero de 2027”, adelantó el funcionario.
Tras la presentación oficial, los inversionistas dispondrán de unos meses para completar sus propios análisis técnicos, proyectando finalizar el modelo de gestión eficiente durante 2027.
“El paquete se dirigirá tanto a inversionistas locales como extranjeros”, dijo Del Carpio, quien fue enfático en indicar que ProInversión mantendrá una participación temporal de la estatal, que se extenderá hasta que consiga ser sujeto de crédito autónomo, sin respaldo del Estado, de manera sostenible.

