Las crisis que afecta al sector energético del Perú, con cortes del suministro de gas, desabastecimiento y carestía de combustibles, así como caída en la producción e inversiones en petróleo y gas, estuvo, por breve término, en el centro de la discusión del pedido de facultades legislativas delegadas del Gobierno de Keiko Fujimori.
Para esa actividad, el proyecto de ley inicial del Poder Ejecutivo proponía establecer medidas para promover la inversión privada en exploración, explotación y almacenamiento de hidrocarburos, optimizar los mecanismos contractuales y simplificar los procedimientos administrativos vinculados a su cadena de valor, incluyendo la petroquímica.
Asimismo, planteaba modificar la Ley de Áreas Naturales Protegidas orientada a la reducción física o modificación legal de un área natural protegida cuando resulte necesaria la ejecución de proyectos determinados declarados de necesidad pública e interés nacional, entre ellos las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos.
Uno de los objetivos de tal modificación era aprovechar el potencial gasífero de la cuenca Madre de Dios, contenido en 32 estructuras que cuentan con recursos contingentes y prospectivos de gas natural y líquidos de gas natural.
Producción sigue en caída
Mientras tanto, en septiembre último nuestro país registró una nueva caída en la extracción de crudo y líquidos de gas natural, necesarios para la producción local de combustibles y gas licuado de petróleo (GLP), pese a la creciente demanda interna de esos derivados.
La producción petrolera alcanzó los 39,444 barriles en promedio diario (bpd) el mes pasado, volumen menor en 6.9% respecto a los 42,400 bpd de igual mes del 2025, según indicó la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).
De esta forma, en los primeros nueve meses del año, la producción promedio de crudo alcanza los 37,182 barriles, inferior en 15.78% respecto a los 44,153 barriles en promedio diario del 2025, según cifras de Perupetro.
La merma, a juzgar por data de la citada agencia, sería resultado de una menor extracción de crudo del Lote 95, a cargo de Petrotal, que produjo 11,612 bpd, una caída de 28.23% respecto a los 16,180 bpd de un año atrás. Además, se vio una menor producción del Lote IV, de Unna Energía (-17.45%). Los otros lotes registraron aumento en su extracción de crudo.
Asimismo, la SNMPE refiere que la explotación de líquidos de gas natural (de los que se produce GLP), con 72,900 barriles en promedio diario producidos, se contrajo 3.7% el mes pasado, en comparación con septiembre del 2025 (75,700 bpd).
El gremio minero energético refiere que ese último resultado se explica sobre todo por la menor producción de los lotes 88 y 56, que conforman el yacimiento de Camisea.
Merma en inversiones
Según data de Perupetro, las inversiones del sector de hidrocarburos, que entre enero y mayo sumaron US$ 128.1 millones, tuvieron una contracción de 27.13% respecto a los US$ 175.9 millones logrados en los primeros cinco meses del año pasado.
La mayor caída se vio reflejada en el gasto de las empresas en exploración: sumó solo US$ 1.3 millones, un retroceso de 68.44% respecto a los US$ 4.1 millones alcanzados en el mismo periodo del 2025.
En el 2025, las inversiones en la búsqueda de nuevos yacimientos petroleros habían retrocedido en 76.2%, mientras el gasto en explotación había tenido una baja de 19.7% respecto al 2024.
Preocupación por exclusión del sector
Al respecto, el presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), Felipe Cantuarias, observó que ya van 10 años de caída de las inversiones en exploración de hidrocarburos, por lo que es imperativo recuperarlas. De hecho, consideró un error el retiro de la propuesta de facultades en materia vinculada a la reactivación de dicha actividad.
Es preocupante, anotó, que en el Congreso de la República no se haya entendido el sentido de urgencia para el Perú de aprobar un paquete reactivador de la industria de hidrocarburos, principalmente para recuperar la inversión en exploración por crudo y gas natural, en esta coyuntura de altos precios de esos productos, ante lo cual debemos importar casi el 80% de dichos insumos.
Además, respecto a la preocupación generada por la posibilidad de aprovechar el potencial gasífero en Candamo, en Madre de Dios, Cantuarias señaló que esa zona es mucho menos sensible ambientalmente que el área de explotación gasífera de Camisea, y que la industria ha demostrado capacidad de desarrollarse protegiendo la biodiversidad y el ambiente.
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“Es un error no priorizar el destrabe”
Álvaro Ríos, experto en hidrocarburos, coincidió en que los legisladores están cometiendo un error al no darle prioridad al destrabe de las inversiones en hidrocarburos, y que más adelante el Perú podría pagar las consecuencias de ello al verse a forzado a importar gas natural, como está sucediendo con Bolivia y Colombia.
A su turno, Stephanie Maita, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), señaló que, en efecto, se observa una caída en la inversión en exploración en hidrocarburos, que hoy resulta ser un 5% de lo que se invertía hace más de una década, y que es reflejo de una normativa que ha quedado rezagada, y que no facilita la inversión en ese rubro.
Maita observó que las regalías que aplica el Perú por explotación petrolera varía entre el 5% al 46%, cuando en otros países es más acotado y tiene una tasa única para el aprovechamiento de esos recursos, a lo que sumó que la obtención de los permisos para operación en esa industria exceden tres veces el plazo legal permitido.
“El no incluir al sector hidrocarburos en la solicitud de facultades va a generar más problemas al sector porque hay una clara necesidad de actualizar normativas, simplificar procesos, reducir plazos, todo lo cual resta competitividad a nuestro país. No se puede esperar que el sector se recupere si no cuenta las condiciones para hacerlo”, apuntó.
