Con el objetivo de fortalecer las acciones de prevención y garantizar una respuesta inmediata ante posibles desastres naturales, la Municipalidad Metropolitana de Lima inauguró la nueva Sala de Crisis, un centro integral de operaciones implementado frente a los riesgos asociados a un eventual Fenómeno El Niño.
El nuevo espacio permitirá coordinar de manera permanente las intervenciones de 17 gerencias municipales. Desde esta plataforma se monitoreará en tiempo real el comportamiento de ríos, quebradas y sectores vulnerables de la capital.
“Desde esta sala se realizará el seguimiento de cuencas, quebradas, puentes y emergencias activas. Esa información nos permitirá evaluar escenarios, establecer prioridades y coordinar las acciones necesarias para proteger a la población”, señaló el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo.
Como parte del despliegue tecnológico, la corporación municipal integrará el uso de drones para realizar patrullajes aéreos en las zonas de mayor peligrosidad geográfica. La Sala de Crisis queda operativa desde su presentación, asegurando un trabajo articulado y oportuno ante cualquier eventualidad climática.
Como parte de esta capacidad de respuesta, Mario Casaretto, gerente de Gestión del Riesgo de Desastres, destacó el despliegue de maquinaria propia de la Municipalidad de Lima en un puente ubicado en la zona de Huampaní, en el distrito de Lurigancho-Chosica, donde se ejecutan trabajos de limpieza para reducir los riesgos ante posibles emergencias.
La Sala de Crisis también será utilizada para supervisar actividades que congreguen a miles de personas y facilitar la actuación conjunta de las instituciones encargadas de la seguridad.
Prevención y seguridad
Como parte de las acciones preventivas, la Municipalidad de Lima ha desarrollado más de 400 jornadas de capacitación que beneficiaron a 15.000 personas. Asimismo, ha formado a más de mil brigadistas comunitarios para brindar apoyo durante situaciones de riesgo.
A ello se suma la realización de más de 25 simulacros nacionales y locales, destinados a fortalecer los protocolos de evacuación y la preparación de los vecinos e instituciones ante posibles desastres.


