Las proyecciones de Climate Impact Lab sobre el impacto del Fenómeno El Niño advierten una inminente crisis sanitaria a nivel mundial. Las estimaciones revelan que, desde el inicio de esta emergencia climática a mediados de año hasta el cierre de marzo de 2027, las olas de calor extremo podrían causar un total de 857 400 víctimas mortales adicionales. De esta cifra, se calcula que más de 484 000 decesos ya se habrían producido en los últimos meses, lo que evidencia un pronóstico mucho más severo del que la comunidad científica anticipaba semanas atrás.El origen de esta amenaza radica en el acelerado calentamiento del océano. Los registros recientes de la región Niño 3.4, situada en el Pacífico centro-oriental, mostraron anomalías térmicas de hasta 3.4 °C por encima de los valores históricos. Ante este panorama, la Organización Meteorológica Mundial ha advertido que el impacto térmico podría ser hasta seis veces más fuerte que el de un ciclo regular entre los meses de noviembre y enero. Las naciones más golpeadas por la ola de calorSolo en el período crítico de octubre a marzo del próximo año, se proyecta una pérdida de más de 373 000 vidas. Este impacto se verá reflejado de forma desproporcionada en Nigeria, el país con mayor riesgo, pues se estima que más de 56 000 personas morirán producto de las temperaturas extremas.Muy cerca en los índices de vulnerabilidad se ubica la India, con un aproximado de 55 200 decesos proyectados. Por su parte, Brasil es la nación sudamericana más expuesta, con una previsión de 19 500 víctimas fatales. El grupo de los cinco países con mayores riesgos demográficos lo completan Indonesia, con 29 300 muertes estimadas, y Sudán, con 14 700.Para sistematizar esta información, el Climate Impact Lab desarrolló la herramienta El Niño Heat Mortality Tracker, un mapa que evalúa el clima en unas 3700 regiones y lo compara con los promedios térmicos registrados entre 1996 y 2005.De acuerdo con Michael Greenstone, cofundador de la entidad y profesor de la Universidad de Chicago, la gran ventaja de esta tecnología es que permite identificar de manera precisa las zonas de mayor riesgo a fin de otorgarle a las autoridades la oportunidad de diseñar mejores planes de mitigación antes que lamentar más pérdidas humanas.Cabe mencionar que, además del incremento de la mortalidad, el Fenómeno El Niño ya viene generando estragos en diversas regiones del mundo. Estos impactos secundarios incluyen una temporada de incendios forestales en Indonesia, una sequía prolongada en Centroamérica y un déficit de lluvias monzónicas en la India.