El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió este domingo a Irán y a sus aliados en la región de que recibirán “golpes desproporcionados” y “aplastantes” si atacan Israel, reiterando como en las últimas semanas que los servicios de inteligencia tienen indicios de que podrían intentar perturbar las elecciones generales del próximo martes.
“Tenemos indicios de inteligencia de que nuestros enemigos, Irán y sus brazos armados, pueden intentar provocarnos con ataques para perturbar las elecciones”, afirmó Netanyahu en un vídeo difundido por su oficina y grabado en una de las baterías del sistema antimisiles de larga distancia Arrow (“Flecha” en inglés).
“No nos pongáis a prueba. Recibiréis golpes desproporcionados, mucho más fuertes de lo que imagináis. Será un golpe aplastante para vosotros. No os equivoquéis: no nos pongáis a prueba”, añadió el primer ministro, que aseguró que el Ejército israelí está preparado “tanto para la defensa como para el ataque”.
El sistema Arrow, desarrollado por Israel con Estados Unidos, está diseñado para interceptar misiles balísticos de largo alcance como los que Irán ha lanzado contra territorio israelí en las últimas confrontaciones entre ambos países.
La advertencia llega a dos días de unas elecciones en las que Netanyahu, que lleva casi veinte años en el poder en total, se juega la continuidad al frente del Gobierno, teniendo su bloque una ligera desventaja en los sondeos frente al de la oposición, sin que ninguno alcance la mayoría de 61 escaños.
Esta mañana, Netanyahu ya publicó una imagen creada con inteligencia artificial en la que aparecía Tel Aviv sufriendo la detonación de una bomba nuclear, mostrándose nuevamente como el “único” candidato capaz de lidiar con Irán.
No es la primera vez que el primer ministro alerta de posibles ataques en vísperas de los comicios: a principios de septiembre ya aseguró que había “indicios” de que los enemigos de Israel podrían intentar atacar antes de las elecciones.
Sin embargo, según el diario Financial Times, ha sido Netanyahu quien ha presionado sin éxito a EE.UU. para retomar la ofensiva contra la República Islámica.


