A estas alturas, la presidenta Keiko Fujimori ya se habrá dado cuenta que fue un error esa frase lanzada en Ica con voz alzada, respecto a que se les estaba acabando la paciencia ante las demoras de la Cámara de Diputados por al menos analizar el pedido de facultades formulado por el gobierno, pues gratuitamente la mandataria se abrió un flanco para las críticas de quienes como bien ha dicho el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, parecen de “cristal”.
Esto ha llevado a que desde la oposición empiecen con la “narrativa” de que a la jefa de Estado se le está acabando la “paciencia democrática” y que el siguiente paso –advierten– es el cierre de la Cámara Baja, algo que en lo personal no creo que vaya a suceder en los próximos cinco años, teniendo en cuenta que estamos ante un Poder Ejecutivo que no tiene asegurados los votos del Senado ni el respaldo de la calle, que por pocos votos no dio el triunfo al comunista Roberto Sánchez.
Lo que debería llamar la atención es que quienes han salido a advertir que esa “pérdida de paciencia” es una antesala al cierre de la Cámara de Diputados, sean los parlamentarios de Juntos por el Perú, que tiene como figura “icónica” al último golpista de nuestra historia republicana: Pedro Castillo, quien el 7 de diciembre de 2022 ordenó desde el Despacho Presidencial el ilegal asalto al Poder Legislativo, la toma del sistema de justicia y la ejecución de detenciones arbitrarias.
Pero no solo están ellos, pues incluso un grupo de senadores se ha quejado de las innecesarias e inoportunas palabras de las mandataria, teniendo al lado a José Castillo, hermano del golpista, que es parte de un partido de izquierda radical que no deja de exigir la libertad de quien ya ha sido condenado a más de 11 años de prisión y está encerrado en la Diroes tratando de convencer a los incautos y a los cegados por su ideología, de que él fue la víctima de los sucesos de ese día que el mundo entero vio por televisión. El mundo al revés.
¿Los defensores de un golpista y sus socios políticos en el Congreso, quejándose de un eventual golpe que solo ven ellos? Si los señores de Buen Gobierno, Ahora Nación y Obras quieren tener un postura muy respetable de defensa de la democracia, de la continuidad del funcionamiento de ambas cámaras y demás, háganlo, pero solos, no al lado de una bancada que reivindica a un enemigo de la legalidad y el cauce constitucional, sin mencionar su cercanía con los terroristas reciclados del Movadef, advertida por el propio Jorge Nieto.