Todos los pronósticos de las autoridades y de los expertos en la materia advierten que el fenómeno El Niño que se viene será “histórico”, lo que en otras palabras significa que podría tener efectos devastadores en gran parte del país.
La elevada temperatura ambiental que tenemos hoy en la costa y en el mar, hacen ver que las lluvias, desbordes y huaicos serán quizá como no se ha visto el muchas décadas, incluso mayores a lo registrado en los años 80 y 90 del siglo pasado.
Esto también es un reto para nuestro sistema de salud siempre limitado, pues el intenso calor traerá cuadros de dengue, deshidratación, infecciones, males en la piel y la vista, descompesaciones y demás afecciones, por lo que es vital alertar a la población qué se debe hacer desde casa a fin de preservar la salud.
Aparte de las obras físicas que se necesitan para proteger a los peruanos y la propiedad pública y privada, urgen las campañas de concientización, para impedir que los centros de salud y postas en las zonas más alejadas se vean llenas de afectados por males que podrían ser evidatados desde casa.
Lamentablemente, la pandemia de COVID-19 nos hizo ver desde un inicio que la atención de la salud ante una situación anómala resulta ser una tragedia adicional para los peruanos, así que lo mejor que se puede hacer es prevenir desde ahora.

