El Señor de los Milagros volverá a recorrer este lunes 19 de octubre las calles del Centro de Lima en una tercera salida que tendrá como uno de sus principales desafíos las altas temperaturas y la concentración de miles de personas durante varias horas. Lo ocurrido apenas un día antes sirve como advertencia: desmayos, cuadros de deshidratación, golpes de calor y caídas estuvieron entre las principales emergencias atendidas durante el segundo recorrido procesional.
Desde las primeras horas del domingo, miles de fieles ocuparon las calles del Centro Histórico para acompañar al Cristo Moreno. Conforme avanzó la mañana aumentaron tanto la concentración de personas como la sensación de calor. En un primer balance, la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (DIGERD) reportaba 158 personas atendidas y dos trasladadas a establecimientos de salud.
La población más afectada vuelve a ser aquella que, por su edad o condición física, tiene mayores dificultades para permanecer durante horas bajo el calor y en medio de una multitud. Según explicó a El Comercio Paola Castañeda, ejecutiva adjunta I de la DIGERD, aproximadamente seis de cada diez personas atendidas son adultos mayores.
Los diagnósticos más frecuentes incluyen agotamiento por calor, hipertensión arterial, descompensaciones, deshidratación y episodios de hipotimia. Algunas de las personas atendidas habían llegado sin desayunar y otras permanecieron durante varias horas expuestas a las altas temperaturas.
“De todo el 100%, por lo menos el 30-40% de todas las atenciones son por deshidratación y golpe de calor”, señaló Castañeda.
Otro factor detectado por los equipos sanitarios preocupa especialmente de cara al recorrido de este lunes. Algunos pacientes con diabetes o hipertensión acudieron sin haber tomado sus medicamentos, mientras que también se registraron desvanecimientos asociados a las largas caminatas y al ayuno.
Las autoridades sanitarias ya esperaban una demanda importante durante estas dos jornadas. En el recorrido del pasado 3 de octubre se contabilizaron 378 atenciones, mientras que para las procesiones del domingo 18 y lunes 19 se proyectaron alrededor de 500 atenciones por cada fecha. Como referencia, durante los cinco recorridos realizados el año pasado hubo aproximadamente 1.300 atenciones.
El calor no es el único riesgo
La experiencia del segundo recorrido también mostró que las emergencias no se producen únicamente por las temperaturas. La enorme cantidad de personas que intenta acercarse al anda genera momentos en los que los fieles avanzan prácticamente pegados unos a otros.
La presión de las aglomeraciones puede ocasionar caídas, particularmente entre adultos mayores y personas con dificultades para movilizarse. La DIGERD reportó lesiones que pueden llegar a requerir atención de mayor complejidad, como fracturas de muñeca y tobillo, heridas en la cabeza y lesiones en las manos que necesitan sutura.
A ello se suma una dificultad propia de una procesión de estas dimensiones. Según la DIGERD, alrededor de 1,2 millones de personas pueden movilizarse a lo largo de todo el recorrido, lo que obliga a los equipos de emergencia a ingresar entre la multitud para detectar, atender y posteriormente evacuar a quienes presenten problemas de salud.
29 ambulancias y 200 brigadas
El dispositivo sanitario preparado para los recorridos del 18 y 19 de octubre comprende 29 ambulancias del Ministerio de Salud, EsSalud, SAMU, SISOL y entidades privadas. También se habilitaron 10 puntos de atención, incluidos tres puestos médicos avanzados con capacidad de soporte vital avanzado y otros puestos satélite para atención básica.
A ellos se suman alrededor de 200 brigadas de salud, integradas por seis personas cada una. Su tarea es desplazarse por las zonas de mayor concentración, identificar a quienes presentan síntomas y llevarlos hasta los puestos médicos. Si el cuadro requiere hospitalización u otra intervención de mayor complejidad, el paciente es evacuado en ambulancia.
Entre los puntos médicos instalados durante el recorrido figuran las intersecciones de Tacna con Callao y Abancay con Junín, así como la Plaza Mayor, el jirón de la Unión y el jirón Ica. La Plaza Mayor es considerada por los equipos sanitarios como uno de los sectores donde históricamente se concentra una cantidad importante de emergencias.
El dispositivo permanecerá activo durante el tercer recorrido. Los equipos iniciaron sus labores alrededor de las 3 de la mañana del domingo y está previsto que el operativo se prolongue hasta aproximadamente las 5 de la mañana del martes 20 de octubre. Los hospitales Arzobispo Loayza y Dos de Mayo, además del Instituto Nacional Materno Perinatal, cuentan con áreas de expansión preparadas para recibir pacientes derivados sin afectar el funcionamiento habitual de sus servicios de emergencia.
¿Quiénes deberían tomar mayores precauciones?
Entre quienes requieren especial cuidado se encuentran adultos mayores, niños, mujeres con embarazos avanzados y personas con discapacidad o que necesitan ayuda para movilizarse. La recomendación de los socorristas es evitar ingresar con ellos a las zonas donde se producen las mayores aglomeraciones y, si deciden participar, permanecer a una distancia prudente del anda.
El cansancio acumulado también puede convertirse en un factor de riesgo conforme pasan las horas. Los equipos de emergencia han identificado el retorno del anda como otro momento especialmente sensible, cuando la caminata prolongada empieza a provocar agotamiento entre quienes han acompañado durante buena parte de la jornada al Cristo Moreno.
Así, el tercer recorrido volverá a combinar devoción, altas temperaturas y una concentración multitudinaria. La experiencia del domingo deja una advertencia para quienes decidan acompañar nuevamente al Señor de los Milagros: hidratarse, alimentarse adecuadamente, tomar la medicación prescrita y evitar las zonas de mayor aglomeración pueden marcar la diferencia entre participar de la procesión y terminar requiriendo atención médica.
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