Lima Airport Partners (LAP) emitió un llamado a las autoridades sobre los riesgos en la infraestructura del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez ante el incremento del caudal del río Rímac por el fenómeno de El Niño. La empresa indica que el material permanece sobre el lecho del río tras los trabajos de descolmatación del Gobierno Regional del Callao.
A través de su comunicado, la empresas informa que la falta de traslado del material obstaculiza el flujo del agua ante el inicio de la temporada de lluvias. “Parte del material removido permanece extendido sobre el lecho del río o acumulado en sus márgenes, en lugar de haber sido retirado y trasladado a una zona autorizada. Esta situación podría obstaculizar el flujo del agua y aumentar el riesgo de desbordes”, advierten.
Esta condición amenaza con generar filtraciones en la avenida Néstor Gambetta y alterar los “sistemas eléctricos y de comunicaciones” del terminal. “La elevación del nivel de las aguas subterráneas podría afectar sectores de la segunda pista de aterrizaje y los sistemas eléctricos y de comunicaciones necesarios para las operaciones aeroportuarias”.
LAP ejecuta el monitoreo de los niveles de “agua subterránea” y el mantenimiento de los sistemas de drenaje con equipos de bombeo.
Ante esta situación, la operadora del aeropuerto solicita a las entidades la disposición de los residuos para proteger los accesos al terminal. “LAP considera fundamental y exhorta a las autoridades competentes a adoptar las medidas necesarias para asegurar el retiro y la disposición adecuada del material acumulado en el río Rímac, a fin de reducir los riesgos para la infraestructura aeroportuaria y sus accesos”.
El Comercio informó el 19 de agosto sobre el peligro en los accesos de la Av. Morales Duárez. El alcalde del Callao, César Pérez, advierte que el aumento del caudal puede desplazar las “estructuras metálicas” si el agua arrastra piedras y desmonte.
El especialista del Colegio de Ingenieros del Perú, Dennis Orué, constató la ausencia de “defensas ribereñas” durante la evaluación de campo. El profesional sostuvo que un caudal que sobrepase los 200 metros cúbicos por segundo genera erosión en los márgenes y compromete la estabilidad de las vías.
Ante los señalamientos, el Gobierno Regional del Callao destinó más de S/19 millones para la descolmatación de los ríos Rímac y Chillón. A su vez, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones garantizó la resistencia de las infraestructuras y anunció el proyecto de un “puente definitivo” para el periodo 2027-2028.


