La discusión en torno a las facultades legislativas, ya aprobadas a favor del Gobierno, continúa vigente. Ayer, surgió una nueva controversia luego que, desde la Cámara de Diputados del Congreso, se solicitara corregir la Ley 32743.
¿El motivo? La norma publicada en El Peruano, que oficializa las facultades cedidas al Ejecutivo, solo contiene la firma del presidente del Senado, Miguel Ángel Torres (Fuerza Popular), y no la de su par en la Cámara de Diputados, Óscar Reto, y la vicepresidenta Analí Márquez.
Exhortación
Los cuestionamientos surgieron en horas de la mañana. En respuesta, Torres, afirmó vía X que “la autógrafa de la ley de delegación de facultades fue suscrita y remitida al Ejecutivo, para su promulgación, de conformidad con la Constitución y el Reglamento del Senado”.
Sin embargo, su homólogo en la Cámara de Diputados, perteneciente a las filas del Partido del Buen Gobierno, le envió un oficio horas después.
Según indicó, “llama la atención que, en la referida autógrafa, se haya consignado” solo las firmas del presidente y primer vicepresidente del Senado, pero no los de sus pares en la Cámara de Diputados”.
“El Congreso no solamente lo conforma el Senado, sino también la Cámara de Diputados, tal como lo establece el artículo 90 de la Constitución. La norma constitucional es la siguiente: ‘El Poder Legislativo reside en el Congreso, el cual está conformado por el Senado y la Cámara de Diputados’”, se lee en el texto enviado por Reto.
En esa línea, el legislador reafirmó que la Ley 32743 “no responde formalmente a la manifestación de la voluntad” del Parlamento. “Le exhorto para que, en su actual calidad de presidente del Congreso, (…) adopte las medidas correctivas pertinentes”, puntualizó.
Constitucionalistas como Natale Amprimo y Aníbal Quiroga coincidieron en que la omisión constituye un error.


