Hace solo dos semanas, Rafael Martos, más conocido como Raphael, estuvo en Lima para ofrecer un concierto que confirmó una vez más su impresionante vigencia vocal, algo notable para una persona de 83 años con problemas de salud. Que un artista de su edad siga siendo ovacionado al final de cada canción, entre gritos de “¡Bravo, Raphael!” como los que suelen dedicarse a un tenor después de un aria exigente, dice mucho de su don y su relación con el público. Ese mismo público celebra ahora el estreno de “Aquel”, la segunda ficción televisiva sobre su vida, tras la miniserie “Raphael: una historia de superación personal”, que Antena 3 emitió en 2010.
Estrenada el 9 de octubre, “Aquel” ya figura en el top 10 semanal de las producciones más vistas de Netflix en el Perú. Esta miniserie consta de ocho episodios que recorren cinco décadas de su trayectoria. La historia comienza en la España de la posguerra, cuando Miguel Rafael Martos Sánchez, nacido en Linares en 1943, todavía estaba lejos de convertirse en una estrella. Su infancia en la pobreza, sus primeros trabajos como sastre, el descubrimiento de su vocación y sus participaciones en festivales musicales dan paso a una carrera que lo llevaría a conquistar escenarios internacionales. La producción también aborda su matrimonio con Natalia Figueroa, sus conflictos personales y los problemas de salud que amenazaron con interrumpir su carrera.
Dos actores tienen la responsabilidad de encarnarlo en distintas etapas de su vida. Javier Morgade interpreta al Raphael joven, mientras que Carlos Santos asume el papel durante su madurez. Ambos debieron reproducir su personalidad escénica inconfundible, llena de manierismos y gestualidad exagerada, así como su forma de interpretar cada canción con la teatralidad de un actor. El propio Raphael se ha mostrado satisfecho con sus actuaciones. “Creo que si se tenían que parecer a mí, era en la forma de ser, no físicamente”, declaró recientemente al diario español “El País”.
Las mejores biografías audiovisuales suelen tener algo de ajuste de cuentas. En el peor de los casos, funcionan como propaganda de sus protagonistas; en otros, como la serie de Luis Miguel o la película “Better Man”, sobre Robbie Williams, sirven también para responder a viejos rumores y controversias. “Aquel” no escapa a esa tendencia: aborda las especulaciones sobre la sexualidad de Raphael, sus desencuentros con Julio Iglesias, su alcoholismo y su relación con la élite franquista, entre otros asuntos espinosos. Es su versión de los hechos, narrada en una producción que cuenta con su aprobación y en la que participó su hijo Jacobo Martos.
Entre quienes siguen la serie con especial interés por estos días está Domi Perea, del Club Raphaelista Toda una Vida, que este domingo celebrará sus 58 años de fundación. Perea revela que ha preferido ver los episodios sin apuro. Hasta ahora ha llegado al cuarto capítulo y asegura que la producción la ha emocionado profundamente. “Anoche salí llorando al ver la escena en la que cumple el servicio militar y lo meten al calabozo”, recuerda. La admiradora cuenta que la serie le está pareciendo “maravillosa y muy bien hecha”. Además, destaca la ambientación de época y el trabajo de los dos actores.
Mientras Netflix invita a revisar su pasado, Raphael prefiere mirar hacia adelante. “No soy nostálgico porque no tengo tiempo”, declaró a “El País” al referirse a la idea de volver sobre sus pasos. Una afirmación coherente con un artista que, pese a todo lo vivido y sufrido, sigue sobre el escenario. //


