Los operadores de bonos tienen motivos para preocuparse por la inteligencia artificial: viene por su trabajo, aunque solo por una parte y no de golpe.
Aunque los agentes de IA podrían estar negociando bonos en bancos de Wall Street dentro de un par de años, seguirá siendo necesario que operadores experimentados estén “involucrados” para evitar que sus colegas digitales se salgan de control, según Michael Roberts, responsable de banca corporativa e institucional de HSBC Holdings Plc. Todavía está fresco el recuerdo de cómo los bots de bonos no estuvieron a la altura durante períodos de turbulencia en los mercados. Ahora están mejorando y, al mismo tiempo, los responsables de contratación están incorporando operadores junior especializados en IA y más analistas cuantitativos para ayudar a gestionarlos, dijeron participantes del mercado.
“Según todas las conversaciones que hemos tenido con clientes, todo el mundo se está preparando para esto”, dijo Zornitsa Todorova, responsable de investigación temática de renta fija, divisas y materias primas de Barclays, en referencia a que los bots de IA ejecutarán más operaciones. “Es un proceso lento, pero definitivamente va a ocurrir”.
Hay mucho en juego para el mercado de bonos corporativos de Estados Unidos, donde en un día habitual se negocian US$ 62,000 millones en valores, según datos de Crisil Coalition Greenwich. En última instancia, Barclays estima que esto podría elevar la negociación electrónica de bonos estadounidenses con grado de inversión a 65% del volumen en los próximos años, desde 45% actualmente, mientras que las operaciones con deuda de alto rendimiento se duplicarían a 50%.
Por ahora, quienes han adoptado primero esta tecnología utilizan principalmente agentes de IA para recopilar información, analizar datos o cláusulas contractuales complejas y sintetizar titulares de noticias para ayudar a tomar decisiones antes de negociar, según participantes del mercado. Los agentes de IA también pueden ayudar a crear herramientas de selección y visualización y a automatizar tareas internas.
Tradeweb Markets Inc., un mercado de negociación electrónica que cuenta con más de 3.000 clientes en 85 países, está recibiendo “muchísimo interés” de clientes que buscan asistencia de IA, dijo Izzy Conlin, responsable de estrategia y soluciones para mercados globales de Tradeweb. Esto incluye análisis previos y posteriores a las operaciones, ayuda a los operadores para comparar costos entre distintos protocolos, recomendaciones de intermediarios para operaciones específicas o sugerencias de bonos que podrían incluirse en una negociación de cartera.
Tradeweb, que ya es la principal plataforma de negociación electrónica de bonos corporativos de Estados Unidos, apuesta por un mayor volumen mediante la compra de Trumid Holdings, la tercera del mercado, por unos US$1.970 millones. Aun así, “todavía no veo un mundo en el que no haya operadores humanos”, dijo Conlin en una entrevista. “Si intentas cambiar muy rápidamente lo que intermediarios e inversionistas han hecho durante 10 años, no funciona”.
Las plataformas de negociación electrónica están impulsando la adopción de la IA al incorporarla en sus interfaces y flujos de trabajo. En junio, LTX añadió capacidades de agentes a su aplicación BondGPT. Bautizada como “Agentic BondGPT”, la herramienta puede realizar acciones predefinidas, como crear órdenes de negociación o incluso iniciar operaciones en nombre de operadores humanos.
Un agente de IA también puede alertar a los humanos sobre oportunidades en rincones poco conocidos del mercado de crédito al detectar discrepancias de precios o valor oculto en la compleja documentación de empresas en dificultades cuyas deudas han sido reestructuradas.
Actualmente, el spread promedio de los bonos corporativos más riesgosos de Estados Unidos —los títulos con calificación CCC— se mantiene por encima de 1.000 puntos básicos desde fines de septiembre, un nivel que normalmente implica una alta probabilidad de impago, reestructuración o pérdidas. Los inversionistas y operadores de crédito están pidiendo a Agentic BondGPT, por ejemplo, que los alerte cuando un bono CCC se negocie con un spread más de 50 puntos básicos superior al cierre del día anterior.
Otras instrucciones incluyen señalar bonos basura que coticen un punto por encima o por debajo del día anterior o completar una orden de negociación cuando haya una oferta de US$5 millones o más por un bono industrial a 10 años con una calificación de al menos BBB y un spread de 85 puntos básicos o más.
“Los agentes de IA no son diferentes de contratar a un asistente humano de negociación para la mesa”, dijo Jim Kwiatkowski, director ejecutivo de LTX.
Normas de cumplimiento
Los operadores coinciden en que estas herramientas de IA permiten ahorrar muchísimo tiempo y realizar en pocas horas tareas que antes requerían varios días. Aun así, los resultados deben verificarse y, en su mayoría, los humanos todavía no confían en que la IA ejecute operaciones. En algunos casos, dicen los operadores, las normas de cumplimiento les impiden utilizar agentes de IA por completo.
Un riesgo teórico es que, a medida que más agentes de IA reaccionen a los mismos datos y señales del mercado, todos podrían actuar de la misma manera simultáneamente y provocar “volatilidad episódica”, según Barclays; en otras palabras, una convulsión que sacuda a una amplia parte del mercado. Por ejemplo, si varios modelos de IA detectan un deterioro de las condiciones crediticias de un emisor, podrían intentar reducir su exposición al mismo tiempo, generando una ola de órdenes de venta capaz de amplificar los movimientos de precios si los humanos no intervienen.
“Lo vemos como una herramienta que complementa la toma de decisiones humanas en lugar de reemplazarla”, dijo John Lloyd, responsable global de crédito multisectorial y corporativo de Janus Henderson.


