A un año de cumplir un siglo, la colombiana Colombina, y dueña de marcas como Bon Bon Bum, Nucita y Millows, mantiene en el Perú un reto de fondo: ganar espacio en un mercado de confitería con marcas locales muy arraigadas. Para ello, la compañía, que vende en el país productos importados desde Colombia, prepara cambios en su portafolio, sus canales y su logística de cara al 2027.
Cristhian Carvajal, country manager de Colombina del Perú, explicó a Gestión que la internacionalización ha sido el eje de la empresa desde la década de 1960. Hoy tiene presencia en más de 90 países y operación local en más de 16, entre ellos el Perú, al que considera clave para su expansión en Sudamérica. “Si bien competir en Perú es bien complejo, tenemos grandes competidores locales de marcas muy arraigadas”, señaló el ejecutivo en el marco del ExpoCEC 2026.
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Según explicó, la compañía viene adaptando sus productos a los niveles de dulzor, sodio y texturas que prefiere el consumidor local. “Estamos entendiendo muy bien al consumidor peruano, estamos trayéndole los sabores que ellos prefieren”, indicó.
La filial peruana arrancó en 2007 con cinco personas y hoy suma más de 24, además de una red de más de 90 distribuidores a nivel nacional. “Ha sido un crecimiento exponencial. En menos de cinco años duplicamos la facturación que tenemos aquí”, afirmó.
En el país, Colombina comercializa marcas como Bon Bon Bum, Nucita, las gomitas Grissly, los masmelos Millows y sus galletas navideñas, categoría en la que asegura ser líder. “En Colombia somos una empresa de alimentos, en Perú todavía podemos decir que somos una empresa confitera”, precisó.
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Los planes de Colombina: el salto a alimentos y el ‘peso’ del discounter en Perú
¿Cómo cambiará ese portafolio? Carvajal adelantó que en menos de dos años la empresa traerá nuevas líneas de alimentos al país para competir en otras categorías. En Colombia, la compañía tiene marcas de enlatados de pescado, café, salsas, ajíes y galletas soda. De ese grupo, solo las galletas soda ya llegaron al mercado peruano. “Próximamente alguna de estas otras cuatro ingresarán al país”, comentó.
Dentro de esas cuatro categorías, ya operan en el país jugadores importantes como Alicorp (salsas y ajíes), Nescafé de Nestlé (café), y Florida (conservas de pescado).
El ingreso de Soda Crakeñas se dio en enero de este año de la mano de tienda Mass, a quien el ejecutivo describe como su socio estratégico y el discounter más importante del país. Según Carvajal, el producto ha registrado crecimiento mes a mes desde su lanzamiento.
Aun así, el canal tradicional sigue siendo el principal para la compañía: representa el 75% de sus ventas, frente al 25% del canal moderno. El primero incluye bodegas, mercados y mayoristas, mientras que el segundo abarca supermercados, tiendas de conveniencia, minimarkets de grifos y discounters como Tiendas 3A y Mass. “Vamos a defendernos en el canal tradicional, pero realmente el crecimiento viene de la mano del discounter y la conveniencia. Ahí está la apuesta”, sostuvo.
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La fórmula de Colombina para crecer en Perú
A setiembre, Colombina del Perú creció 17%, y cerca de la mitad de ese avance se explica por su ingreso al canal de descuento. El canal tradicional, en cambio, creció a un dígito, afectado por un inicio de año “muy quieto o prevenido” ante las elecciones.
El verano prolongado tampoco jugó a favor, pues el consumo de confitería suele subir con el frío. Sin embargo, el ejecutivo indicó que el impacto fue menor al previsto porque buena parte de sus productos se venden para fiestas infantiles y canastas de fin de año.
Para el cierre del 2026, la empresa proyecta un crecimiento de alrededor de 15%, por debajo de lo registrado a setiembre, debido a que en el último tramo del año concentra su mayor venta por la campaña de Navidad y enfrenta una base del año pasado más alta. “Siendo precavido, hablamos de un 15%, pero lo ideal sería que siguiéramos creciendo al mismo ritmo”, explicó.
Colombina alista almacén en el norte por El Niño y prevé alza de costos
¿Qué riesgos enfrenta la operación el próximo año? Carvajal señaló que el costo de transporte subió alrededor de 5%, pero que la empresa aún no ha trasladado ese incremento a precios. “Este año lo hemos aguantado bastante y sacrificamos nuestro margen para no trasladarlo todavía al consumidor”, afirmó.
No obstante, prevé que el alza del petróleo y del salario mínimo tendrán un impacto más fuerte en el primer semestre del 2027.
El 100% de los productos que Colombina vende en el Perú se importa desde Colombia y se almacena en un centro de distribución operado por Dinet en Huachipa. Ante un eventual Fenómeno El Niño, la compañía alista un almacén satélite temporal en el norte del país, entre Chiclayo y Trujillo, que debería estar listo con mercadería en diciembre. “Sobre todo pensando en enero, febrero y marzo, que es donde más se incrementan las lluvias”, detalló.
Hoy, Lima concentra alrededor del 60% de sus ventas. La meta es que las regiones ganen participación en los próximos años. “Lima puede perder participación, que no quiere decir que pierda relevancia, porque la idea es que Lima crezca”, aclaró.
¿Fábrica en Perú? La opción que Colombina no saca de sus planes
Para el 2027, la empresa trabaja sobre tres pilares: ampliar la presencia de sus marcas, ganarse al consumidor peruano e ingresar a nuevas categorías, con un horizonte de cinco años. “Estamos planteando crecer el 9% el siguiente año”, adelantó el ejecutivo, quien consideró que esa cifra representa un reto ante El Niño.
¿Y producir en el Perú? Carvajal recordó que hace unos diez años la compañía intentó comprar una fábrica local, pero otra multinacional se quedó con la operación. “Fabricar en Perú tiene grandes ventajas a nivel de costos. Esa alternativa nunca se ha sacado de la ecuación”, dijo.
Por ahora la empresa ha ampliado sus líneas de producción en Colombia para abastecer a los demás países.
“El peruano es tradicional, le gustan sus marcas tradicionales. Si bien prueba las nuevas, es difícil de conquistar para que vuelva a comprar. No obstante, nos ha ido abriendo espacio en su corazón”, concluyó.


