El test de Proust es un cuestionario creado por el novelista francés Marcel Proust. Se trata de un modelo en el que el entrevistado contesta a un formulario que se asemeja a un test psicológico, cuyas preguntas están diseñadas para revelar su personalidad. Esta semana presentamos a K’intu Galiano.
― ¿Cuál es tu pasatiempo favorito?
Hacer música.
― ¿Qué sería, para ti, la felicidad perfecta?
Mantener la amplitud de corazón más allá de toda circunstancia.
― ¿Cuál es el rasgo que más te define?
La posibilidad de cambiar.
― ¿Cuál consideras tu peor defecto?
El rigor.
― ¿Qué podría sumirte en la más profunda miseria?
Abandonarme a mí mismo.
― ¿Cuál es tu mayor extravagancia?
Haber transitado muchas identidades.
― ¿Cuál es el peor defecto que otros pueden tener?
La soberbia.
― ¿Cuáles son las frases o palabras que utilizas con mayor frecuencia?
“¿Cómo estás, corazón?”. “¿Qué te parece si probamos…?”. “Quizá podríamos considerar…”. “Qué hermoso”. “Cansado pero contento”.
― ¿Cuál ha sido tu mayor logro?
Deconstruir mi identidad, erradicar ciertas narrativas y reconfigurarme.
― ¿En qué ocasiones mientes?
Cuando no hay otra manera de ser amable.
― ¿Cuándo y dónde has sido absolutamente feliz?
Cuando mi hija nació en una habitación de mi casa.
― ¿Cuál crees que ha sido tu mayor inversión?
El camino espiritual.
― ¿Qué objeto personal es el que más valor tiene para ti?
Ningún objeto es imprescindible.
― ¿Cuál es la cualidad que más admiras en una persona?
La consideración.
― ¿Con qué personaje de la historia es con quien más te identificas?
No me identifico con nadie, ni siquiera conmigo mismo, pero admiro a los que cultivan el amor.
― ¿Cómo te gustaría morir?
Lleno de paz y amor.
― Si murieras y se te permitiera volver convertida en otra persona o cosa, ¿cuál crees que sería?
El hijo de mi hija.
― ¿Qué talento especial te gustaría tener?
Tocar todos los instrumentos musicales.
― ¿Cuáles son tus escritores favoritos?
Thich Nhat Hanh, José Watanabe, Blanca Varela.
― ¿Qué persona viva te parece despreciable?
Ninguna. Hay acciones llenas de vileza y odio, por supuesto, pero no creo que nadie sea inherentemente despreciable. El desprecio no es una energía que deseo para nadie.


