Sin Leo Messi o Cristiano Ronaldo en primera línea, como tiempo atrás, cuando la cuestión del mejor jugador del mundo se reducía a uno o dos futbolistas, y sin criterios matemáticos para su definición, las especulaciones para la elección del Balón de Oro han quedado abiertas, en manos de una rumorología que instala entre los favoritos al inglés Harry Kane, al francés Kylian Mbappé o al español Lamine Yamal.En Londres, este lunes, cuando la temporada apenas ha echado a andar y con el recuerdo del Mundial 2026 aún fresco, la gala que designa a los mejores de cada temporada está lista. Será la primera vez que la ceremonia no será en París y en ella se elegirá al mejor jugador masculino y también femenino.Entregado por la revista francesa France Football, en el teatro London Palladium, como homenaje en esta ocasión al primer ganador del premio, el inglés Stanley Matthews, que lo ganó en 1956.Es, aparentemente, el secreto mejor guardado, con la idea de no desvelar al vencedor hasta el momento de la ceremonia. No ha trascendido este año. No hay síntomas evidentes de hacia dónde se inclinará la balanza, la mayoría de los votos establecidos. Pero la experiencia de las dos últimas ediciones invita a la prudencia. Hace dos cursos, en 2024, cuando todo apuntaba a que el jugador brasileño del Real Madrid Vinicius Júnior tendría su premio, fue el español Rodrigo Hernández, entonces en el Manchester City, el que levantó el balón dorado hacia el cielo.Aquello provocó el enfado del Real Madrid, que no fue a esa gala ni a la del pasado curso, y coincidió, además, con el hundimiento futbolístico del jugador. En progresiva decadencia desde entonces.Y el pasado curso fue Ousmane Dembélé, jugador del París Saint-Germain, el que se hizo acreedor de un reconocimiento que apuntaba a Lamine Yamal. Ya no hay favoritos claros alrededor de la condecoración. No hay futbolistas que marquen el absolutismo en cada curso.Unos se inclinan por los goles, otros por la influencia sobre el juego, otros por lo conquistado por su club. Los criterios han variado a lo largo de la historia por lo que en esta edición el panorama es más amplio que nunca. Casi cualquiera de las estrellas lo puede ganar.No ha habido, además, recato entre los favoritos. Mbappé ha subrayado sus méritos, los goles anotados, la consideración de máximo goleador en la historia de los Mundiales... Lamine Yamal, su aportación, su magia. El gris Mundial que completó ha pasado al olvido. Ganó España y con el Barcelona conquistó LaLiga EA Sports. También ha reclamado el premio.