Una enorme máquina avanza bajo tierra en Nueva Jersey con una misión que podría cambiar los viajes diarios hacia Nueva York. Con 150 metros de largo y un peso de 1.680 toneladas, la tuneladora está diseñada para abrirse paso a través de la dura roca de los acantilados de Palisades. Su objetivo es excavar alrededor de 1,6 kilómetros de galería, con un ritmo de trabajo previsto de nueve metros por día.
La máquina comenzó a perforar el 8 de octubre en North Bergen, como parte del proyecto Palisades, una etapa clave de una iniciativa ferroviaria valorada en US$16.000 millones. El plan contempla construir una nueva conexión bajo el río Hudson y renovar la infraestructura actual. Para completar el trabajo se utilizarán dos tuneladoras que abrirán galerías paralelas e instalarán piezas de hormigón a medida que avancen.
Cómo funciona la gigantesca tuneladora
Fabricado en Alemania y ensamblado en Estados Unidos, el equipo cuenta con una cabeza de corte de 8,7 metros de diámetro. Sus discos ejercen presión sobre la roca hasta romperla, mientras un sistema de cintas transportadoras retira los fragmentos. Al mismo tiempo, un mecanismo coloca segmentos prefabricados de hormigón que forman las paredes del túnel. La velocidad prevista de nueve metros diarios incluye las pausas necesarias para realizar tareas de mantenimiento.
El diseño también contempla seis pasajes transversales que conectarán los dos túneles ferroviarios. Además, se construye un pozo de acceso en la zona situada entre Weehawken y Hoboken, en el condado de Hudson. Esta instalación permitirá retirar las máquinas cuando terminen de perforar los acantilados.
Más adelante, otros dos equipos se encargarán de continuar la excavación bajo el lecho del río Hudson hasta llegar a Manhattan. Las obras del proyecto Palisades comenzaron en agosto de 2024.
La necesidad de reemplazar y reparar una infraestructura centenaria
Según El Confidencial, el nuevo corredor busca aliviar la presión sobre el túnel North River, que funciona desde 1910 y sufrió daños durante las inundaciones provocadas por el huracán Sandy en 2012. Actualmente, por esa conexión pasan unos 450 trenes de NJ Transit y Amtrak cada día, con aproximadamente 200.000 pasajeros. Su antigüedad y deterioro hacen necesaria una intervención que permita mejorar la infraestructura sin paralizar por completo el transporte ferroviario.
La nueva conexión permitirá realizar las reparaciones del túnel existente mientras se mantiene el servicio. Cuando el conjunto de las obras esté terminado, la capacidad ferroviaria bajo el Hudson aumentará de dos a cuatro vías.
De acuerdo con el calendario previsto, el nuevo túnel comenzaría a funcionar en 2035 y la renovación del corredor actual finalizaría en 2038. El objetivo es mejorar la conexión entre Nueva Jersey y Nueva York y ofrecer más capacidad para uno de los corredores ferroviarios más utilizados de la región.


