Una decisión judicial en Estados Unidos introduce nuevas restricciones para los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que realizan operativos en el sur de California. La medida responde a una serie de pruebas que llevaron a un tribunal federal a cuestionar la manera en que los oficiales intervenían a residentes de origen latino durante los controles migratorios. El fallo establece condiciones que deberán cumplir los agentes antes de detener a una persona en esta región, en medio de las medidas de control migratorio impulsadas por la administración de Donald Trump.
Según informó Newsweek, la jueza federal de distrito Maame Ewusi-Mensah Frimpong emitió una orden judicial preliminar que impide a los agentes de ICE detener a personas únicamente por su apariencia latina o por considerar que pertenecen a sectores trabajadores de esa comunidad. La resolución fue dictada el 23 de octubre y se hizo pública el jueves siguiente.
¿Qué cambia para los agentes de ICE en California?
A partir de esta disposición, los agentes federales deberán contar con una sospecha razonable de que una persona ha infringido las leyes migratorias antes de detenerla. Esto significa que no podrán justificar una intervención únicamente por características físicas, origen étnico percibido o condición socioeconómica.
La orden comprende el condado de Los Ángeles y otros seis condados de los alrededores, en el sur de California. Sin embargo, contempla excepciones para los puertos de entrada y los puestos de control fronterizo.
La decisión judicial surge de una demanda contra las medidas de control migratorio de la administración Trump en Los Ángeles y sus alrededores. El caso puso bajo revisión las prácticas utilizadas por los agentes durante sus patrullajes y operativos.
¿Qué pruebas presentó el tribunal contra las prácticas de ICE?
La jueza Maame Ewusi-Mensah Frimpong fundamentó su decisión en diferentes elementos recopilados durante el proceso judicial. Entre ellos se encuentran grabaciones de cámaras corporales de los agentes, mensajes de texto que contenían insultos raciales y pruebas de patrullajes migratorios realizados sin objetivos específicos.
Según la evaluación del tribunal, estos elementos apuntaban a que algunos oficiales intervenían a personas por su origen étnico percibido y su condición económica, sin contar necesariamente con indicios individuales que justificaran una detención.
En su resolución, Frimpong cuestionó que el Gobierno utilizara la capacitación legal de sus agentes como argumento para defender sus actuaciones. La magistrada escribió: “La afirmación del Gobierno de que capacita a sus agentes para cumplir la ley no puede contrarrestar la montaña de pruebas de que, en la práctica, los agentes no la cumplen”.
¿La decisión significa que ICE ya no podrá detener inmigrantes en California?
No. La resolución no impide que ICE continúe realizando operativos migratorios ni que detenga a personas que presuntamente hayan infringido las leyes de inmigración. Lo que establece es que sus agentes deben tener una sospecha razonable antes de efectuar una detención dentro de las zonas comprendidas por la orden.
Además, se trata de una medida judicial preliminar y no de una determinación definitiva de que el Gobierno haya mantenido una política ilegal. El proceso todavía no representa un fallo final sobre las acusaciones presentadas contra las autoridades federales.
Por ahora, la disposición establece límites a las intervenciones migratorias en Los Ángeles y seis condados cercanos, mientras continúa la disputa legal sobre las prácticas de los agentes federales.


