Los pasillos del área de Emergencia del hospital Goyeneche terminaron inundados la tarde de ayer debido a problemas en las tuberías de agua y desagüe. El incidente volvió a poner en evidencia el deterioro de las instalaciones del establecimiento, cuyas fallas han sido advertidas reiteradamente por sus trabajadores sin que hasta ahora se consiga una solución definitiva.
Una filtración en una tubería de agua potable, sumada a la obstrucción del desagüe, provocó la acumulación de agua en los pasillos. Para contener el problema fue necesario cerrar una llave de paso. Sin embargo, el desperfecto persiste y amenaza con repetirse, afectando directamente en la calidad de atención que recibe n los pacientes
El presidente del cuerpo médico, William Yanqui, sostuvo que los constantes atoros de las antiguas redes de desagüe fueron comunicados oportunamente a las autoridades del hospital, de la gerencia de Salud y Gobierno Regional, pero las intervenciones realizadas no resolvieron el problema de fondo que son la renovación del sistema de redes de agua y desagüe.
CALDERAS EN MAL ESTADO
A esta situación se suma la crisis del sistema de calderas, indispensable para preparar los alimentos de los pacientes, esterilizar el instrumental médico y lavar la ropa hospitalaria.
De los tres calderos del hospital, dos permanecían inoperativos y el único que funcionaba se paralizó el último domingo. Aunque volvió a encenderse, trabaja de manera limitada.
Salvador Coaguila, secretario del sindicato de trabajadores, indicó que la única máquina apenas opera al 15 % de su capacidad y advirtió que continuar utilizándolo en esas condiciones supone el riesgo de que termine fundiéndose o lo que es peor, explotando y poniendo en riesgo al personal.
El deterioro también compromete los ablandadores de agua, precalentadores y tuberías. Según Coaguila, el sistema arrastra varios años sin recibir un mantenimiento integral. Además, cada vez es menos el personal que opera las máquinas.
Por su parte, Yanqui recordó que las deficiencias de estas deficiencias fueron comunicadas al Gobierno Regional de Arequipa durante las mesas de diálogo instaladas en el contexto de la huelga médica a principios del año. No obstante, aseguró que las advertencias no se tradujeron en soluciones afectando la atención de los pacientes.


