A lo largo de los años, es habitual que se presenten una serie de fenómenos astronómicos en los cielos, lo cual es causado por el movimiento, posición o interacción de cuerpos celestes como el Sol, la Luna, planetas, cometas o estrellas. Inclusive, el análisis de estos eventos permite a la ciencia entender la evolución del cosmos y el comportamiento de los cuerpos celestes. Sin embargo, un planeta ubicado a 18 años luz de la Tierra ha despertado el interés de los astrónomos por sus posibles condiciones para albergar vida. Aunque todavía no se ha confirmado la existencia de vida en este mundo, los científicos estiman que podría observarse directamente en el futuro gracias al desarrollo de tecnologías más avanzadas. En la siguiente nota te contamos todo lo que debes saber al respecto.
¿QUÉ SE SABE DEL PLANETA POSIBLEMENTE HABITABLE UBICADO A 18 AÑOS LUZ DE LA TIERRA?
Se trata del exoplaneta GJ 251 c, que se encontraría en la zona habitable de su estrella o llamada también ‘Zona Ricitos de Oro’, donde podrían darse condiciones favorables para la vida. Su detección fue posible gracias a 20 años de observaciones astronómicas realizadas con el instrumento HPF, instalado en el telescopio Hobby-Eberly del Observatorio McDonald, en Texas. Estos estudios permitieron estimar una masa compatible con la de un planeta rocoso. Inclusive, para identificar su presencia, los científicos utilizaron el efecto Doppler, una técnica que permite detectar los movimientos de una estrella a partir de las variaciones en su luz.
Así, estas variaciones periódicas sugieren la influencia gravitacional de un planeta que orbita alrededor de su estrella. Entre sus características, destaca su ubicación en la zona habitable, donde podría existir agua líquida si cuenta con una atmósfera adecuada. Además, su masa mínima equivale a 3,8 veces la de la Tierra y completa una órbita en 53,6 días, características que lo clasifican como una supertierra. Sin embargo, aún no se ha confirmado la presencia de agua ni la existencia de condiciones favorables para la vida humana, conforme comparte La Razón.
¿QUÉ ENCONTRÓ EL ROVER CURIOSITY EN MARTE?
En mayo de 2024, se produjo un descubrimiento por azar, cuando el rover Curiosity, que pesa casi 900 kilogramos, se desplazaba por el canal Gediz Vallis, una zona con una rica historia geológica. Durante su recorrido, pasó sobre una roca que, al romperse, mostró una estructura cristalina de un intenso color amarillo. Ante ello, la NASA empezó a examinar la composición de dicho material, señalando que se trataba de azufre elemental puro, difícil de encontrar en la Tierra.
De esta manera, los expertos estudiaron cómo esta sustancia se formó en el planeta rojo, resaltando la relevancia de este descubrimiento. “Encontrar un campo de piedras hechas de azufre puro es como encontrar un oasis en el desierto. No debería estar ahí, por eso ahora tenemos que explicarlo. Descubrir cosas extrañas e inesperadas es lo que hace que la exploración planetaria sea tan emocionante”, explicó en un comunicado de la agencia espacial estadounidense, Ashwin Vasavada, científico del proyecto, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.


