La salida de Brasil de Flávio Bolsonaro rumbo a Estados Unidos sacudió al gigante sudamericano el martes 27, dos días después de la segunda vuelta electoral en la que el senador derechista fue derrotado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El lunes, el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, ordenó que Flávio Bolsonaro entregue sus pasaportes en un plazo de 24 horas, lo que incluía la prohibición de abandonar el país. Bolsonaro estaba bajo investigación por corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal en Brasil.
De Moraes también estuvo a cargo del proceso en el que el exmandatario Jair Bolsonaro, padre de Flávio, fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. El exjefe de Estado cumple prisión domiciliaria.
Tras varias horas de revuelo y dudas en torno al paradero de Flávio Bolsonaro, el gobierno del presidente republicano Donald Trump anunció que acogerá al excandidato brasileño -que mantiene el cargo de senador hasta fines de enero del 2027- y a su familia en Estados Unidos, donde también se encuentra su hermano Eduardo.
“El Departamento de Estado expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a sus familiares y les permitirá entrar en Estados Unidos”, declaró a la prensa un alto cargo de la Administración bajo condición de anonimato.
El Comercio conversó con Mauricio Santoro, investigador del Centro de Estudios Político-Estratégicos de la Armada Brasileña, quien considera que era probable que Flávio Bolsonaro terminara en prisión mientras existe en el país una sensación de persecución política contra Bolsonaro.
Además, el experto señala que la familia Bolsonaro está en crisis, lo que da pie a una reconfiguración de la oposición.
-Flávio Bolsonaro, cuyo mandato como senador termina el 31 de enero del 2027, había afirmado el lunes que no tenía planes de salir de Brasil y que, en cambio, iba a organizar a la oposición en el Congreso. ¿Cómo impacta su fuga en la política brasileña?
Hay dos impactos más inmediatos. Crea un problema de política exterior, en las relaciones entre Brasil y Estados Unidos, que serán muy marcadas por la presencia de los hermanos Bolsonaro (el ex-diputado Eduardo y Flávio) en ese país, con apoyo del gobierno de Donald Trump. Y Brasilia y Washington ya tienen una agenda llena de problemas y de discordancias. La segunda consecuencia es que el liderazgo de la oposición en Brasil debe quedarse fuera de la familia Bolsonaro, y recaer en su aliado Tarcísio de Freitas, el gobernador de São Paulo.
-Flávio Bolsonaro recibió el lunes, un día después de perder las elecciones, la orden de entregar sus pasaportes, que incluía la prohibición de salir del país. ¿Flavio Bolsonaro tenía motivos para pensar en que el gobierno lanzaría una persecución en su contra? ¿Cuáles cree que fueron los motivos por los que huyó de Brasil?
Flávio Bolsonaro ya estaba bajo investigación por sospechas de corrupción y luego de las elecciones la Suprema Corte ordenó la entrega de su pasaporte y empezó una nueva causa judicial contra él por fondos ilegales del exterior en su campaña. Las dos decisiones fueron de los jueces Alexandre de Moraes y Flávio Dino, que la oposición bolsonarista considera como enemigos. Flávio Bolsonaro tenía miedo de ir a la prisión como su padre, lo que era probable. Y en febrero se quedará sin el mandato de senador, un cargo que en Brasil le da una serie de protecciones judiciales.
-Flávio es investigado en el Supremo en una causa por supuesto lavado de dinero. ¿Qué tan complicada hubiera sido su situación si se quedaba en Brasil?
Muy difícil. Hay indicios fuertes de que había cometido acciones ilegales.
-Con Flavio Bolsonaro en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en arresto domiciliario ¿Cuál será el impacto de su huida en el bolsonarismo?
La mitad de la familia está en prisión o en el exilio, y la otra mitad en el Senado -uno de los hijos de Jair, Carlos, fue elegido para representar el estado de Santa Catarina, y la mujer de Jair, Michelle, para representar el Distrito Federal (Brasilia). Pero los dos no tienen la fuerza política de Flávio, Eduardo y Jair. Entonces, la familia está en una crisis. Además, hay mucha gente en la derecha brasileña que piensa que el apellido Bolsonaro trae más problemas que soluciones, como un alto nivel de rechazo y la asociación con el extremismo político.
-¿La oposición de derecha debe distanciarse de los Bolsonaro? ¿Quién asumirá el liderazgo?
El nombre más fuerte de la oposición moderada es el gobernador de Sao Paulo, Tarcísio de Freitas, pero también hay diputados y senadores del Partido Liberal con mucha fuerza política, como el joven Nikolas Ferreira, de Minas Gerais, un influencer digital que ha sido el diputado más votado de la historia de Brasil, con 3,5 millones de votos.
-¿Qué implica para Lula la fuga de Flavio Bolsonaro? ¿Es un alivio o aumentará la presión sobre él?
Es un problema. Sería mejor para el gobierno tener a Flávio Bolsonaro en los tribunales y luego en prisión. Tendría más legitimidad. En Estados Unidos, Flávio Bolsonaro puede tener un liderazgo imprevisible, con impactos negativos en la política exterior. La evaluación que se hace del gobierno ahora es que la Suprema Corte actuó mal, con prisa, y dejó una sensación de persecución política contra Bolsonaro.


