Europa registró este jueves una nueva jornada de interrupciones en el tráfico aéreo por falsas amenazas de bomba, la tercera incidencia de este tipo en la semana. Al menos 18 vuelos recibieron advertencias de seguridad y varios tuvieron que modificar sus rutas, mientras las autoridades inspeccionaron aeronaves y pasajeros en distintos aeropuertos del continente. Aunque al principio se informó de 12 vuelos afectados, los reportes posteriores elevaron el balance a más de 15 y, finalmente, a al menos 18.
Las alertas alcanzaron a Francia, Italia, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Austria, Polonia, Dinamarca y Grecia. Todos los aviones inspeccionados aterrizaron sin incidentes y las autoridades no encontraron artefactos explosivos. La procedencia y las motivaciones de los mensajes todavía no están claras, mientras la Unión Europea mantiene contacto con los países afectados para seguir las investigaciones.
PUEDES VER: Santiago Peña presenta su renuncia como presidente de Paraguay en medio del escándalo de Ueno Bank
Ryanair y Aer Lingus entre las aerolíneas afectadas
Tres aviones de Ryanair que viajaban desde Madrid, Londres-Stansted y Copenhague hacia Sofía recibieron falsas alertas de bomba. Los vuelos procedentes de España y Dinamarca aterrizaron en su destino previsto, mientras que el aparato que salió del Reino Unido fue desviado al aeropuerto de Plovdiv, a unos 120 kilómetros de la capital búlgara.
Otro vuelo de la compañía irlandesa, que cubría la ruta entre Oporto y Milán, también recibió una amenaza. En Bulgaria, los aviones fueron escoltados por cazas militares y sus pasajeros evacuados para facilitar las inspecciones de equipaje y de las aeronaves.
La aerolínea Aer Lingus también sufrió una alteración en su servicio entre Dublín y Roma. El avión fue desviado a la base aérea de Évreux, en Francia, con 151 pasajeros y seis tripulantes a bordo. La oficina del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, confirmó que todos llegaron a salvo y que los equipos especializados revisaron el aparato.
Por su parte, Finnair reportó amenazas contra dos vuelos desde Helsinki hacia Roma y Viena. Wizz Air también recibió alertas en trayectos entre Milán y Varsovia, y entre Milán y Bucarest.
Aeropuertos de Sofía, Praga y Varsovia activan protocolos
Las autoridades búlgaras activaron medidas de seguridad en el aeropuerto de Sofía. Los dos aviones que aterrizaron allí fueron trasladados a zonas apartadas, sus pasajeros descendieron y los equipos especializados revisaron las instalaciones y el equipaje. El tercer aparato completó el procedimiento en Plovdiv.
En Praga, cuatro vuelos recibieron advertencias sobre posibles artefactos explosivos improvisados. La Policía checa calificó las amenazas como de poca credibilidad, aunque preparó los protocolos correspondientes. Los aviones aterrizaron sin problemas y no se encontraron objetos sospechosos. EasyJet también informó de que dos de sus servicios procedentes de Newcastle y Glasgow fueron recibidos por agentes como medida preventiva.
En Varsovia, una de las pistas del aeropuerto Chopin permaneció cerrada temporalmente después de una alerta contra un vuelo de LOT con destino a París, que finalmente no despegó. Otro avión de la misma compañía, que viajaba a Bruselas, aterrizó con normalidad y pasó una inspección adicional.
Correos firmados por Luchadores del Estado Masculino
Las autoridades aeroportuarias de Roma informaron de que las falsas alertas contra dos vuelos que llegaban a la ciudad fueron recibidas por correo electrónico. Los mensajes aparecían firmados por un grupo que se identificaba como los «Luchadores del Estado Masculino» y afirmaba tener como objetivo un supuesto «régimen feminista».
En las comunicaciones se amenazaba con provocar explosiones y «teñir los cielos de rojo». La entidad Aeroporti di Roma confirmó a la BBC la recepción de estos mensajes y los detalles difundidos inicialmente por medios italianos.
UE investiga si las amenazas están relacionadas
La Unión Europea sigue de cerca los incidentes, aunque todavía no establece que todos respondan a una misma operación. El comisario europeo de Transporte, Apostolos Tzitzikostas, afirmó que es prematuro vincular las alertas y confirmó que mantiene comunicación con los gobiernos afectados mientras avanzan las investigaciones nacionales.
La secretaria de Transporte del Reino Unido, Heidi Alexander, describió los mensajes como «amenazas falsas y maliciosas» y aseguró que existen procedimientos para responder a este tipo de situaciones.
El profesor de seguridad aérea de la Universidad de Coventry, Philip Baum, señaló que la industria recibe amenazas de bomba con frecuencia, pero consideró inusual la cantidad de avisos específicos registrados esta semana.
También advirtió sobre un posible riesgo adicional. Si se repiten las falsas alertas, explicó, las autoridades podrían acostumbrarse a ellas y restar importancia a una amenaza auténtica o permitir que estos avisos sirvan como distracción.


