¿Dónde está Erick Goñi? Al menos 150 personas se hacen la misma pregunta. En internet, su vida parece estar rodeada de lujos y éxito, pero detrás de esa imagen hay una historia preocupante. Diversos testimonios recogidos por El Comercio señalan que fueron perjudicados luego de confiar en la promesa de incrementar su capital mediante inversiones en un fondo denominado Ergo Capital. Esta empresa administraba el dinero de sus clientes con el objetivo de generarles ganancias. Sin embargo, según los afectados, el retorno prometido dejó de llegar y las pérdidas acumuladas ascenderían hasta los US$18 millones.
Erick Goñi se presentaba como un experto financiero y dueño de Ergo Capital. La dinámica parecía prometedora. Se firmaba un contrato que establecía que, si el potencial inversionista depositaba su dinero en la empresa, recibiría ganancias mensuales durante un año. Al término de ese periodo, recuperaría su capital más un porcentaje de ganancia, generalmente superior al ofrecido por un banco. Por ejemplo, una de las víctimas depositó US$20.000 con la promesa de obtener US$30.000 en el plazo de un año.
Durante los primeros dos meses, Goñi sí realizaba los pagos, pero, al tercer mes, sostenía que había surgido un problema. En un inicio, manifestaba que solo era cuestión de organizarse, pero luego dejaba de responder.
“Llegó un momento en el que me dejó de pagar porque, aparentemente, ya no se podían seguir generando ganancias con mi capital. Al principio todo parecía confiable, pero han pasado años y todavía no me devuelven mi dinero. Ya no me interesan las ganancias, solo quiero recuperar mi capital”, sostuvo uno de los afectados.
El dinero no era la única forma de “invertir”. También se utilizaban propiedades —como departamentos o comercios— que algunas personas ponían como garantía.
“Existía la modalidad de la triangulación, en donde alguien daba su propiedad, otro daba dinero y lo que ofrecía Erick eran porcentajes de ganancias mensuales, pero al final desaparecía”, sostuvo otro afectado.
Además, Goñi ofrecía el servicio de enseñar a gestionar dinero mediante una escuela de trading —compraventa de activos financieros—. Según los testimonios recogidos, este aparente beneficio era planteado a sus inversionistas cuando ya no tenía cómo pagarles.
Los denunciantes también mencionaron a Gonzalo de Romaña García, fundador del grupo DRC Holding Corp, quien habría actuado como una especie de intermediario entre los inversionistas y Erick Goñi a través de un servicio de back office contable y tributario. Muchos acudieron a sus oficinas para exigir la devolución de su capital. “El señor De Romaña se trata de desvincular y decir que no entiende qué es lo que pasó”, señaló un inversionista.
Algunos afectados también han recurrido a él porque desconocen el paradero actual de Erick Goñi. La presión de los inversionistas fue tal que finalmente lograron sostener una conversación con Goñi vía Zoom. Durante la reunión, pidió disculpas por la demora en los pagos, explicó que todo se debió a “un descuido” porque confió en las personas equivocadas y se comprometió a devolver el dinero a cada uno. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, los inversionistas aseguran que no han recuperado su capital.
Además, Goñi confirmó que no se encuentra en el país. “Estoy fuera de Perú porque he recibido amenazas. No es que me haya fugado del país ni me he robado el dinero. El dinero no se ha perdido, sigo ‘tradeando’. Me considero una persona eficiente en lo que hago. Les pagaré mientras trato de recuperar la mayor cantidad de fondos. Yo tengo la certeza de que esto se va a solucionar. Sean pacientes”, dijo.
Los afectados solicitaron mantener sus identidades en reserva porque temen que hacer públicos sus nombres pueda afectar la posibilidad de recuperar su dinero. “No quiero cortar lazos con él (Erick Goñi) porque tengo temor de que no me pague”, explicó uno de ellos.
La otra opinión
Los inversionistas crearon un grupo de WhatsApp, pero las opiniones están divididas. Por un lado, hay quienes reclaman firmemente la devolución de su dinero y, por otro, quienes afirman entender la situación de Goñi y mantienen la calma. “Esto es una inversión, puede irte mal. Hay mucha gente que dice que Erick Goñi se ha robado la plata. Yo creo que pudo ser más cuidadoso”, dijo uno de estos afectados.
“Para que la plata se pueda invertir en los mercados financieros, se necesita de un puente. Ese puente se llama broker. Toda la plata iba ahí, pero lamentablemente este no tenía la solidez necesaria para aguantar esta dinámica financiera. Eso ha generado una zona gris donde algunas personas siguen manifestándose en contra de Erick Goñi, mientras que otros como yo entendemos más el fondo del asunto. Cuando las rentabilidades son más altas, es porque el riesgo es mayor. La gente que hace buen billete como inversionista pierde, pierde, pierde y en algún momento gana. Así funciona”, agregó.
Descargos
Este Diario se contactó con Erick Goñi por WhatsApp, correo y redes sociales, pero no obtuvo respuesta. Quien sí brindó sus descargos fue Gonzalo de Romaña, fundador de DRC, quien indicó que nunca fue socio ni directivo de Ergo Capital ni de ninguna empresa relacionada con el señor Goñi, y que su relación con él fue solo la de prestarle servicios de Back Office bajo un contrato de servicios que fue cancelado por falta de pago.
“Dentro del servicio se le prestaba la gestión contable para efectos del pago de tributos, entre otros registros propios de la contabilidad. Pero el alcance del servicio de Back Office nunca estuvo relacionado con la gestión operativa del negocio del señor Goñi. Yo soy agraviado también”, agregó.
Además, Gianfranco Bringas Díaz, abogado del señor De Romaña y de un grupo de inversionistas, reiteró que la relación de DRC con Ergo Capital se limitó a un servicio de back office contable y tributario, sin intervención en la gestión operativa ni en el negocio de inversión.
“Por el furor del momento, los denunciantes confunden los hechos. Básicamente, lo que hacía el señor De Romaña era ejecutar un dispersor de pagos para los inversionistas. Ingresaba el monto dentro del sistema y comenzaba a ejecutar los pagos de acuerdo al porcentaje de rentabilidad ofrecido a cada inversionista. Era como un intermediario, pero no tenía acciones de control ni era un representante legal”, dijo.
“El señor Erick Goñi, de manera irresponsable, captó dinero sin ninguna supervisión por parte de la SBS. Los inversionistas mencionan al señor De Romaña porque Erick ya no se encuentra en Perú. Cuando tú pierdes dinero, automáticamente el cerebro humano va a tildar de responsable a cualquier persona que ha mantenido algún tipo de conversación con él (Erick Goñi). Pero es falso. Lastimosamente, se crean historias. No hay una sola prueba que evidencie algún tipo de delito o autoría por parte del señor De Romaña (...). Sobre Erick Goñi, lo que va a tocar será solicitar una orden de captura”, concluyó.
Análisis
En diálogo con El Comercio, el abogado especialista en derecho digital Erick Iriarte explicó que, cuando las personas, ya sea por necesidad o porque quieren incrementar sus recursos, confían en inversiones con rentabilidades que no tienen respaldo institucional, pueden terminar cayendo en esquemas piramidales, en los que el dinero aportado por los participantes más recientes se utiliza para pagar a quienes ingresaron antes que ellos. “Los que manejan estos fondos viven en una aparente opulencia y, de esa manera, logran convencer a otros de dar su dinero”, dijo.
“Normalmente, te dan un retorno los primeros meses para hacerte confiar y recomendar el fondo, pero luego te dicen que hubo un problema y te dejan de pagar. Se paga a los antiguos con el dinero de los nuevos, pero eso tiene un límite. No hay forma de sacar dinero ilimitadamente. Hay que desconfiar si se trata de una iniciativa que no está regulada por alguna entidad pública y si las tasas de retorno son mayores a las del promedio en el mercado. La Interpol debe actuar para saber dónde se encuentra el responsable”, explicó.


