Este jueves el Poder Ejecutivo anunció un paquete fiscal de S/18.000 millones para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño, el alza internacional de los combustibles y las mayores tasas de interés. En esta entrevista, Elmer Cuba, titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), explica a El Comercio cómo se usará este paquete y las acciones que su sector tomará a corto plazo.
- Ayer explicó la distribución del paquete fiscal de S/18.000 millones anunciado, de donde saldrán hasta S/2.500 millones para otorgar bonos a las poblaciones vulnerables según el impacto percibido y de manera focalizada. ¿Han elaborado con el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) escenarios sobre los montos mínimos o máximos que podrían otorgar, considerando el presupuesto?
Si un hogar pierde ingresos de manera importante, el bono debe ser el mínimo [necesario] para que no caiga en pobreza. Se considerará la canasta básica de pobreza de cada región y dependerá de la magnitud del golpe. No significa que el hogar dejará de producir durante todo el año; pueden ser dos, tres o cuatro meses. Es un esquema flexible. Lo que hemos aprobado son techos presupuestarios para graduar la respuesta según el impacto del golpe.
- Es decir, los S/2.500 millones son el máximo destinado a dichos bonos pero no necesariamente prevén llegar al tope de ese gasto.
Correcto. Incluso el monto puede modificarse. Si el daño es realmente terrible, se puede hacer espacio y ajustar un poco menos en lo destinado a inversión pública.
- ¿Dentro de esos S/18.000 millones?
Dentro de ese monto. Hemos calibrado un paquete suficientemente fuerte para evitar que la economía se desacelere. Según varios cálculos, el PBI podría verse afectado en alrededor de 1% el próximo año. Macroeconómicamente, hemos calibrado una respuesta equivalente a 1% y considerando su efecto multiplicador. Los detalles dependerán de la velocidad de ejecución en cada caso.
- También ha anunciado un mecanismo de garantía de créditos a través del Fondo Crecer, que va más allá de las herramientas de alivio de la Sunat y la SBS, enfocado en micro y pequeñas empresas (mypes). ¿Es comparable con lo que fue Reactiva Perú en su momento?
El programa Reactiva fue algo excepcional. Más que un programa crediticio, en el fondo era un programa monetario para evitar una gran recesión, porque la economía se había quedado sin actividad durante varios meses. Era de otro calibre.
- ¿No contemplan, en este momento, que se requiera algo similar a Reactiva?
No estamos hablando de ese escenario. En el caso de El Niño, hablamos de vientos recesivos que están focalizados geográficamente. Este año ya hay efectos: la pesca tiene cifras negativas y el agro estará en -1%. Ya está ocurriendo, pero el Perú está creciendo hasta ahora 3,2%. No te lleva a cero. El próximo año ocurrirá algo similar. Son medidas contracíclicas para evitar que se deteriore ese desempeño; por eso tampoco se están aplicando en todo el país.
- ¿Podría explicar con mayor detalle cómo funcionará el mecanismo de garantías con el Fondo Crecer?
Es un fondo de garantías para que el riesgo percibido de quien recibe el crédito sea menor y pueda acceder a mayores plazos y mejores tasas. Imagina una empresa textil que se endeudó pensando que vendería 100 prendas este año, pero no hubo invierno ni otoño. Se queda con inventario sin vender, no puede pagar el crédito y hasta podría quebrar. Se busca darle una ayuda extendiendo los plazos de la deuda, sin castigarla, pues si necesitara un nuevo crédito sin este beneficio, podría llegar con una clasificación cercana a la morosidad y enfrentar una tasa más alta. Eso debe suavizarse mediante los mecanismos de política anticíclica de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), que están pensados para estos episodios. La idea es que el sistema no te apriete cuando más lo necesitas. En una crisis pides financiamiento y se te cierra el acceso; en un auge, en cambio, sí lo encuentras. Eso es contraproducente. Cuando más lo necesitas, más debemos ayudarte.
- Si bien el foco del Fondo Crecer está en mypes, ¿podría ampliarse a medianas o grandes empresas de algunos sectores?
El Fondo Crecer es para pequeñas y microempresas. Pero el mecanismo de flexibilización de requisitos relacionados con la clasificación del deudor, la morosidad y las carteras atrasadas es válido para empresas de todo tamaño. Basta declarar en emergencia a un sector para que la SBS pueda activar esas medidas. Eso hemos hecho con el ministro de la Producción. Se ha declarado en emergencia al agro, la pesca y los textiles, que antes no estaban sobre la mesa. Hace pocas semanas también los incorporamos para que la SBS, con ese marco legal, pueda aplicar sus criterios.
- Ha mencionado un impacto económico de 0,9% este año y el próximo. ¿Revisarán las proyecciones macroeconómicas hacia finales de este 2026?
Las proyecciones son dinámicas. Los bancos centrales antes hablaban una vez al año, luego dos y ahora publican cuatro reportes de inflación anuales. Lo mismo ocurre con el FMI. El MEF tiene dos momentos para presentar proyecciones oficiales: el Marco Macroeconómico Multianual, para el presupuesto, y su actualización de abril. Pero eso no impide que estemos listos para reestimar los números en cualquier momento.
- ¿Podrían hacerlo antes de fin de año?
Sí. Por ahora mantenemos la proyección oficial de 3,4%. Es un reto, porque tenemos un crecimiento acumulado de 3,1%. Será un poco complicado y esperamos que parte de este paquete ayude, aunque, en realidad, está pensado principalmente para el 2027.
- Ha destacado que podemos concretar una política contracíclica porque tenemos fortaleza fiscal. Pero hay otras decisiones que podrían presionar a las empresas, sobre todo las mypes, como el salario mínimo. ¿Se ha contemplado postergar o ampliar el plazo para aplicar el segundo tramo del aumento?
Siempre se pensó hacerlo en dos tramos. El segundo estaba previsto hacia abril, después de El Niño, y por ahora eso se mantiene. La inflación se está comiendo los salarios reales, por eso mantenemos ese planteamiento.
- ¿En qué situación se encuentran el Fondo de Estabilización Fiscal y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC)? ¿Se utilizará el FEPC para mitigar los elevados precios del petróleo?
Son dos fondos distintos. El Fondo de Estabilización Fiscal corresponde a los ahorros de periodos anteriores. El otro es el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, un diseño de 2004, de hace más de veinte años. En su momento era lo que se utilizaba en el mundo, pero terminó generando un problema de deuda. Hasta hoy tenemos una deuda de S/1.000 millones con refinerías e importadores que vamos a honrar. Parte del crédito suplementario que avanza en el Congreso implica comenzar a pagar esa deuda: este año se cubrirá una cuarta parte. Pero por ahora hemos descartado ese mecanismo, porque es ciego y generalizado. Todo usuario nacional de diésel se beneficiaba, incluso una gran empresa minera. Hemos pasado a una etapa de subsidios focalizados, que ya están sobre la mesa. Hoy existe un subsidio al diésel para transporte urbano, de pasajeros y de carga. La novedad es la incorporación de los mototaxistas de la selva.
- ¿Se mantendrán esos subsidios en el corto plazo?
Se mantendrá hasta que el diésel converja a los niveles previos a la crisis, independientemente de El Niño. De esa manera también ayudamos al BCR a evitar que estos costos se trasladen al IPC (Índice de Precios al Consumidor). Son subsidios directos al transporte de carga y pasajeros. Estamos conteniendo el impacto.
- Sobre el paquete de S/ 18.000 millones, ha señalado que una parte importante del presupuesto para inversión pública se destinará a Educación. ¿Cómo se ejecutará ese presupuesto y cuál es el despliegue previsto por sectores?, ¿Empezarán desde ahora?
El MEF ha diseñado el tamaño de la política macroeconómica para que sea contracíclica. Cada sector ejecutará la parte microeconómica. Quisiera dejarles espacio para que expliquen durante las próximas semanas cómo lo harán, pero son básicamente cuatro ministerios. Educación es el principal y concentra casi 40% del impacto en inversión pública; se trata de colegios avanzados que quedaron abandonados y también en el inicio de nuevos proyectos. En Vivienda se trata, también, de programas rápidos de vivienda popular que están a medio camino y que, lamentablemente, muchas veces se paralizaron por falta de presupuesto. En el caso del Midis [el presupuesto] se ejecutará para los bonos y en el caso del Ministerio de Transportes se destinará a caminos y carreteras. Ellos son los ejecutores del paquete fiscal.
Materia tributaria
- Antes del inicio de este Gobierno se advertía que nuestro país debía cuidar su posición fiscal ante las presiones de sobregasto que se enfrentaban; en particular, ante iniciativas de gasto impulsadas por el Congreso anterior. Más allá de ese punto, ¿contemplan que el gasto adicional que se asume desde este año implique ajustes tributarios hacia el 2027, como aumentos de impuestos, modificaciones de tasas o revisión de exoneraciones?
Las cuentas fiscales del Perú son envidiables. Si comparas la deuda respecto del producto, estamos en el decil inferior del mundo emergente, y también tenemos un déficit fiscal bajo. Hay países de la región con déficits de 6%, 7% u 8% que sí enfrentan problemas para diseñar políticas contracíclicas. Nuestro déficit acumulado a setiembre está en 0,9%, muy por debajo de la meta anual de 1,8%.
- Ante los ingresos extraordinarios.
Sí. Ahora, hay que preguntarse qué es realmente extraordinario. ¿Este precio del cobre es extraordinario o llegó para quedarse? No lo sabemos. Pero el precio histórico tampoco es necesariamente un predictor, porque la demanda mundial de cobre se ha intensificado por la inteligencia artificial (IA) y el tema climático. Hay una demanda alta para, por lo menos, cinco o 10 años, y no se ven nuevas unidades mineras de escala mundial capaces de mover significativamente la oferta. Quizá los precios se mantengan estructuralmente altos durante un buen tiempo, pero no nos confiamos en eso.
- Además, no tenemos control sobre esos precios.
Así es. Pueden ser favorables o no. Por eso queremos recursos propios de más largo plazo. Uno de los cuatro grupos de trabajo que hemos creado se dedica a ampliar la base tributaria, sin tocar tasas. No se nos ocurriría modificar la tasa del IGV de 18%...
- No está sobre la mesa, entonces, subir ninguna tasa de impuestos.
Ninguna, en absoluto.
. ¿Ni ahora ni el próximo año?
Mientras estemos en el ministerio no plantearemos cambiar ninguna tasa de impuestos, ni del IGV ni del impuesto a la renta. Lo que sí buscamos es reducir la evasión de ambos impuestos, que en Perú es muy alta: hablamos del 9% del PBI, frente a un promedio regional de 6,3%. Hay espacio para mejorar mediante gestión, sin modificar tasas. Estamos coordinando con Sunat y trabajando intensamente con los comisionados para ampliar la base tributaria. Eso sí es duradero, porque no depende del cobre.
- ¿Se refiere a evasión y elusión?
Sí, pero principalmente a evasión, que es más fácil de estimar. La elusión es un comportamiento de algunas empresas que debe examinarse caso por caso. En cambio, la evasión es generalizada y existen mecanismos para combatirla rápidamente.
- ¿Se revisarán las exoneraciones?
El Perú tiene por lo menos doscientas exoneraciones y no todas son positivas. Yo defiendo algunas, como las de la selva. Iquitos, por ejemplo, es como una isla que no tiene carretera ni podrá tenerla indefinidamente. No cobrar IGV es una forma de acercarla al resto del país y compensar la falta de conexión terrestre. Otro ejemplo es el diésel utilizado para generar electricidad en horas punta cuando no llueve. Gravar ese uso termina castigando a todo el Perú con electricidad más cara. Hay exoneraciones que tienen una justificación microeconómica.
Otras son políticamente muy sensibles. La más importante es la del IGV a los alimentos perecibles, como papa, arroz y cebolla. [Eliminar esa exoneración] sería inviable, tanto por la dificultad de cobrarlo a pequeños productores como por el impacto sobre la canasta. Después está la exoneración del impuesto a la renta de la CTS. Cobrarles ese impuesto a los trabajadores en este momento sería complejo. La tercera, también importante, es la exoneración del IGV a la educación. Cuando pagas una boleta universitaria no se incluye el IGV. Tampoco se nos ocurre cambiar eso.
Esas son las principales. Hay otras que se evalúan permanentemente. Ahora se está revisando la Ley del Libro y acabamos de presentar una propuesta para mantener durante tres años más la exoneración del IGV a los libros, porque queremos que las personas lean. No todo es blanco o negro.
- ¿Han identificado exoneraciones que sí podrían suspenderse o eliminarse?
Sí. Hay algunas que vencen y no vamos a renovar. Te doy un ejemplo: se mantiene la exoneración del IGV al libro, pero el autor pagaba cero de impuesto a la renta. Esa exoneración vence y ahora pagará 5%, que es poco si consideras que otras profesiones pueden pagar hasta 30%. Son beneficios pequeños que vencen y se dejan vencer.
- ¿Habría espacio para debatir las exoneraciones al sector agrario, considerando su situación actual?
Esa exoneración en particular la estamos evaluando. Cuando tengamos algo concreto que decir, lo anunciaremos.
- El Perú tiene acceso a distintas fuentes de financiamiento, ¿será necesario utilizar alguna para cubrir los gastos en los que el país está incurriendo ahora?
Es normal que un país tenga deuda. Todos tienen, desde China y Japón hasta Alemania. Francia tiene una deuda de 120%. Los países crecen y trabajan con deuda, como las empresas. Económicamente existe una teoría sobre un nivel óptimo de endeudamiento: no demasiada deuda ni poca. Cada empresa y cada país tiene un nivel óptimo, aunque a algunos se les va de las manos. Estados Unidos es diferente porque tiene un activo que todo el mundo quiere: los bonos del Tesoro. Incluso en esta crisis mundial, hace unos días, con el nerviosismo por la IA y el bombardeo a instalaciones de Aramco, los mercados buscaron refugio comprando esos bonos. Son la referencia para todos los bonos del mundo, incluidos los nuestros. Los países se endeudan y Perú es uno de ellos. Lo importante es que la deuda sea pagable y creíble. Con una deuda de alrededor de 30%, estamos en esa línea. Endeudarse es normal; lo raro sería no hacerlo.
- ¿Dentro de ese margen se contempla acceder, por ejemplo, a la línea de crédito flexible del FMI?
No, la del Fondo no. Pero tenemos una línea aprobada con el Banco Mundial de hasta US$1.500 millones, por si El Niño es más severo. También hay otra menor con el BID y otra más pequeña con la CAF. Ese financiamiento no requiere salir a colocar un bono al mercado; puede activarse rápidamente.
Otras medidas
- Señaló en RPP que no se ha discutido promover la suspensión perfecta de labores y que es un mecanismo extraordinario. ¿Se conversará en el Consejo de Ministros respecto a este tema, considerando los comentarios anteriores del ministro Juan Sheput?
Tras salir de la radio revisé la norma y comprobé que ya existe. Es parte de la ley; una empresa podría solicitarla mañana sin que necesitemos aprobar algo nuevo. Esa fue una imprecisión de mi parte porque no soy experto laboral. En el camino me escribieron amigos laboralistas y, efectivamente, la norma está vigente. Es una de las herramientas disponibles.
- Sobre las empresas que necesiten facilidades adicionales, ¿están evaluando mecanismos para flexibilizar el acceso a procedimientos concursales, en caso alguna compañía lo requiera?
Ese mecanismo está vigente. Felizmente, durante el COVID-19, que fue mucho más terrible en Perú y en el mundo, no se utilizó ese mecanismo pese a que se había flexibilizado. Eso quiere decir que la reactivación funcionó rápidamente, no solo por Reactiva. El déficit fiscal de ese año fue de 9%. Nunca habíamos tenido políticas fiscales y monetarias tan potentes como en 2020, y funcionaron: en 2021 la economía ya rebotaba. También influyó la vacuna. Sin ella, la historia habría sido distinta. [...] Si ese mecanismo concursal no se utilizó entonces, no creo que se use mucho ahora, porque esta crisis es mucho más pequeña.
Ha mencionado que Petro-Perú ostenta mejores resultados que en años anteriores, a medida que su reestructuración está en marcha y en manos de ProInversión. ¿Contemplan algún escenario en el que sea necesario darle dinero adicional a la estatal, o eso no está en agenda?
No [está en agenda]. Por ahora hemos empoderado al directorio, que es muy profesional y está balanceado, con expertos en banca de inversión, hidrocarburos y derecho de hidrocarburos. Está funcionando. El plan va viento en popa, hay financiamiento externo y los resultados negativos deberían ir corrigiéndose poco a poco.
- Respecto a la optimización de los feriados: ¿se sostiene en el traslado hacia los lunes?
Eso se mantiene firme y se aplicará en el 2027, porque ya estamos en octubre. Los lunes son la idea. No es una propuesta exclusivamente nuestra: la respaldan investigaciones académicas y también los privados. Lo hemos consultado con Confiep, la Sociedad Nacional de Industrias y la Cámara de Comercio de Lima. En un feriado, el país pierde actividad. La pregunta es dónde pierde menos. Trasladarlo al lunes genera menos pérdida que moverlo a un viernes.
- En 2027 habrá nuevas autoridades y el MEF suele capacitarlas para que ejecuten el presupuesto rápidamente. En medio de El Niño, especialmente en el norte, será importante. ¿Qué tienen previsto para trabajar con ellas?
Desde que empezamos a elegir autoridades subnacionales, con cambios simultáneos de alcaldes y gobernadores regionales, la inversión pública solía caer cada cuatro años. Comenzaban a elaborar estudios y los proyectos recién maduraban durante el periodo de cada autoridad. Ahora hemos heredado obras inconclusas. Eso es negativo, pero hay que sacar algo positivo: tenemos obras que se pueden terminar rápidamente. Vamos a convencer a los nuevos alcaldes de que no empiecen poniendo una nueva primera piedra, sino que terminen la anterior.
- Entonces, el foco estará en obras inconclusas.
Sí, pero solo en las paralizadas por falta de dinero, no por corrupción, juicios o arbitrajes. Si una autoridad abrió 10 obras cuando tenía presupuesto para tres y dejó siete detenidas por falta de recursos, a la nueva autoridad le diremos: “aquí tienes recursos; termina estas obras”. Además, podrá inaugurarlas durante su primer año.
- ¿Habrá incentivos a la ejecución?
Incentivos no. El mejor incentivo es entregarle los recursos para terminar e inaugurar rápidamente la obra anterior. Eso también reactiva la economía.
- Hay iniciativas en el Congreso que pueden ser calificadas como populistas, como una nueva propuesta de retiro de fondos de las AFP, que se suma a los retiros anteriores...
Quiero ser realmente enfático: no hay ninguna razón, en absoluto, para un noveno retiro de AFP. Tampoco la había para el sexto, séptimo u octavo. Entiendo que había partidos en campaña, pero ahora no veo ninguna justificación. Además, quienes todavía tienen activos en el sistema pertenecen al quintil más rico del Perú, están en Lima y forman parte de la capa de mayores ingresos. No se van a ver afectados por El Niño y no necesitan esa medida.
- También hay una propuesta de la bancada de Fuerza Popular para extender el beneficio del IGV de 8% a hoteles y restaurantes, incluso de manera indefinida.
Ese tema lo vamos a discutir internamente. Toda exoneración siempre es discutible, especialmente las transitorias: hay que evaluar si vale la pena renovarlas o no. En este caso, en principio, sería una renovación por un tiempo adicional, pero no pensamos en un beneficio permanente.


