Lionel Messi es único e irrepetible en el fútbol. Tal vez Kylian Mbappé sea el mejor definidor de este planeta, pero nunca tendrá la trascendencia del argentino. No la hace su nacionalidad, sino cada jugada, cual si fuese una obra de arte, que ha hecho el atacante en un campo de juego. El gol maradoniano al Getafe en el Camp Nou, la corrida ante el Zaragoza en La Rosaleda, el autopase para vencer a Lehmann en la Champions League, la jugada pegada en la raya, para hacer una diagonal en la final de la Copa del Rey ante el Athletic Bilbao, la celebración con la camiseta en ambas manos en una tribuna del Santiago Bernabéu y su historia con Argentina: desde su llanto en finales de Copa América y Mundiales, hasta la consagración con dos títulos Conmebol y una Copa del Mundo. Todo hace a Messi, inigualable.
Messi recibirá el Premio Princesa de Asturias de los Deportes en el Hotel Campoamor de Oviedo, un acto solemne presidido por los Reyes Felipe VI y Letizia Ortiz. Luego, volverá a Estados Unidos para jugar con el Inter Miami y esperar este lunes el anuncio del Balón de Oro.
Luego de que France Football modificara el criterio que había perjudicado a Leo en ediciones anteriores (la organización eliminó la obligatoriedad de jugar en Europa para ser candidato), Leo vuelve a estar en una terna para el Balón de Oro. Llega su 17° nominación y el deseo de poner el noveno trofeo en el estante de su casa en Miami. ¿Tiene chances? Para el candidato Lautaro Martínez, es el mejor del mundo y de la “historia de este deporte”. Para los otros 29 jugadores en la lista, probablemente también sea el mejor de todos los tiempos.
De regreso en el Balón de Oro
Messi vuelve a ser parte de los 30 mejores, 20 años después de su primera nominación. Para algunos, puede tratarse de un homenaje antes de un inminente retiro (cumple 40 años en julio); para otros, la prueba de que ha sido eterno en su carrera profesional.
Messi es el segundo goleador de la historia de los Mundiales (21) solo detrás de Mbappé y es el máximo asistidor del certamen (12). Fuera de la Copa del Mundo, el argentino encabeza la tabla de goleadores de la MLS con 18 anotaciones y acumula 30 contribuciones de gol en la temporada, que lo ha convertido en el primer jugador en la historia de la liga estadounidense en superar la cifra en tres temporadas distintos. Puede que la competitividad en Estados Unidos no sea igual a la del ‘Viejo Continente’ y, sin embargo, igual está ahí para romper récords.
El argentino no parte como favorito, aunque tiene argumentos para defenderse contra sus oponentes: Mbappé, quizás obtuvo el récord goleo en la Copa del Mundo, pero no ganó un título con el Real Madrid y Francia; Rodri, pese a llevarse el Mundial con España, estuvo lesionado estuvo la mitad de la temporada con el Manchester City; Lamine Yamal, si bien la rompió con el Barcelona, otros fueron más determinantes en ‘La Roja’ entre junio y julio; y Harry Kane, campeón con el Bayern Múnich y Bota de Oro, eliminado con Inglaterra por la Argentina de Leo.
Los criterios para definir a un jugador por encima de otro en este galardón son: el rendimiento individual del futbolista, los logros con club o selección y la conducta deportiva. Y Messi cumple con todos: líder de la Albiceste en la Copa del Mundo, campeón de la Copa MLS -un torneo menor- y un embajador del fútbol.
Hay que destacar que Luis Díaz hace su segunda presencia en el certamen y William Pacho marca historia con Ecuador. Ahora, estamos a 44 días del inicio de la ceremonia, elijan su favorito. El de muchos, siempre será Messi, pasen los años.


