La euforia se apoderó de los mercados ayer, conforme los inversionistas vislumbran perspectivas favorables por los resultados de las elecciones de medio mandato en EE.UU.
Si bien en las últimas semanas los bancos, grandes gestores de inversión y casas de apuestas daban por descontado que los demócratas arrebatarían el control de la cámara de representantes a los republicanos, había incertidumbre por la de Senadores.
La denominada ola azul impuso así un severo castigo a la administración de Donald Trump, en unas elecciones consideradas como referendo del Gobierno. En estas compulsas, el republicano pagó la factura cara del alto impacto inflacionario ocasionado por la guerra en Irán, que él y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, iniciaron a fin de febrero.
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El conflicto reavivó los precios del petróleo, que hasta ese momento languidecían a menos de US$ 70 el barril por una limitada demanda mundial. El crudo se disparó en abril hasta casi US$ 120 y desde entonces se mostró volátil y con ciertos retrocesos, aunque desde mediados de octubre retomó los US$ 100.
Ayer, sin embargo, cayó 8% a US$ 94 el barril del Brent, porque los mercados asumen que los grados de libertad que hasta antes de las ‘midterm’ tenía Trump para tomar decisiones sobre la guerra se reducirán notoriamente con el predominio opositor en el Congreso.
Ello abonaría a las distensiones en ese frente pero también en el agitado mercado petrolero. Este último, además, se apaciguó ayer a medida que se recogía más información sobre renovadas negociaciones diplomáticas entre EE.UU. e Irán, intermediadas por Catar.
Margen de maniobra
Pero, así como con la guerra, los analistas estiman que el Gobierno de Trump perderá margen de maniobra en otros ámbitos, como el fiscal, en el que, a priori, vaticinan que habrá menos expansión del gasto y, por consiguiente, menores presiones inflacionarias.
Esas previsiones sobre la guerra y gasto fiscal, que redundarían en menores presiones sobre el abultado déficit en EE.UU, se tradujeron en el descenso de las tasas de interés de la deuda de largo plazo de ese país, que en lo concerniente al bono a 10 años bajó de 4.92% a 4.889%, lo que a su vez debilitó al dólar a nivel global en 0.3%.
Wall Street celebró con alzas de entre 1.4% y 3% en sus principales índices. En Europa, el Euro Stoxx 50 avanzó 2% y la plaza limeña, 1.8%. Los metales también repuntaron, con la plata al alza en 4% y el oro, 3%, pues su demanda se benefició del debilitamiento del dólar –las materias primas se transan en esa moneda-.
En el mercado local, el billete verde se despeñó 0.46%, al pasar de S/ 3.462 a S/ 3.446.k
Nueva correlación de fuerzas y el dólar
La nueva correlación de fuerzas entre el Ejecutivo y Congreso estadounidenses menguó al dólar porque entraña un menor riesgo de medidas maximalistas del Gobierno de Trump.
“El resultado de las elecciones introduce un contrapeso político en EE.UU. que reduce el margen de Trump en políticas fiscales expansivas y en la guerra. Eso trae consigo tranquilidad en los mercados”, resumió el vicepresidente de estrategia y gestión de portafolios de Rimac Seguros y Reaseguros, Javier Gamboa.
“Que Trump tenga candados en política fiscal, modera las expectativas de endeudamiento, y por eso bajaron las tasas de interés de los bonos del Tesoro de EE.UU, lo que a su vez debilita al dólar”, dijo.
Con la victoria demócrata es posible que se contengan hostilidades en la guerra en Medio Oriente, lo que permitiría que el petróleo registre menores niveles y se reduzcan presiones inflacionarias en EE.UU. y el resto de países, añadió. Ese entorno propiciaría que, en las próximas semanas, el dólar oscile entre S/ 3.40 y S/ 3.47, aunque más cercano a la parte baja de ese rango, estimó Gamboa. Aunque los riesgos locales, en particular El Niño, pueden alterar esos valores, acotó.
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Menores presiones inflacionarias
En un ambiente donde se podría pensar que habrá un equilibrio de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo en EE.UU., se neutralizaría la capacidad de Donald Trump para sacar adelante decretos “extremos”, por ejemplo, sobre temas arancelarios, y se enfrentarían menores presiones inflacionarias, sostuvo Pablo Leno, gerente general de Renta4 SAB.
De igual modo, la caída fuerte del petróleo ayer, ante la probabilidad de que se frenen las acciones bélicas de EE.UU contra Irán, también debilita la figura de una “inflación desbocada y endémica”, añadió.
Por consiguiente, existiría menos posibilidad de una Fed “muy activa” que se vea forzada a subir las tasas de interés, perspectiva que impulsa a todos los activos de riesgo como acciones, enfatizó Leno.


